MALA NIÑERA
"Hablar de la infancia y los dibujos animados de hoy día nos enfrenta a un dilema propio de nuestro tiempo: padres y madres que pasan agotadoras jornadas fuera del hogar y por lo tanto lejos de sus hijos. La tevé se erige en la actualidad como una especie de fórmula mágica salvadora para muchos padres, porque les garantiza un ambiente de silencio, pasividad e inmovilidad, incluso durante horas. Sin embargo, tenerla como niñera acarrea consecuencias para toda la vida, ya que esta ejerce un efecto narcotizante porque, entre otras cosas, con el tiempo va disminuyendo la capacidad de análisis y crítica respecto a lo que se observa pasivamente. El niño necesita un ambiente de estimulación para desarrollar sus capacidades físicas, intelectuales y sicológicas. Aprende a través de la acción y la exploración del medio que lo rodea, en un intercambio activo, lo que significa estimular, pero también responder al niño. Esto no siempre ocurre frente al televisor, por eso es importante dosificar adecuadamente los momentos que pasan frente a la tevé. Si durante la semana no tenemos alternativa, debemos aprovechar los fines de semana para motivar al niño a jugar."