EFE
BUENOS AIRES-ARGENTINA.
Los bloqueos intermitentes de carreteras marcaron ayer la reanudación de la huelga comercial de las patronales agropecuarias de Argentina, que se comprometieron a permitir la libre circulación de alimentos para consumo interno.
El Gobierno calificó de "enorme irresponsabilidad" la decisión de las entidades rurales de retomar las protestas que habían hecho durante 3 semanas en marzo, sobre todo en rechazo al aumento de los impuestos, y que causaron desabastecimiento de alimentos. Los productores retienen unos 44 millones de toneladas de granos, que representan el 45% de la cosecha total del país y valen entre 12.000 y 14.900 millones de dólares, según cálculos de la prensa económica.
A pesar de que al anunciar la reanudación de la medida de fuerza los dirigentes del campo pidieron a la gente que se manifieste "a la vera de las rutas", en varios puntos del país hubo cortes parciales o totales de carreteras.
Los bloqueos de caminos y las concentraciones se llevan a cabo principalmente en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. El sector rural resolvió este miércoles no comercializar hasta el próximo 15 de mayo granos destinados a la exportación, por lo que algunos manifestantes detienen a los camiones que transportan esa mercadería hacia otros países.
En otros piquetes directamente no dejan pasar a los vehículos cargados con productos exportables y también hay bloqueos de carreteras efectuados por choferes de camiones disconformes con la protesta del campo.