Por Pa?i Oliva
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En estos días, cuando el cuoteo de cargos intenta ser de nuevo una norma para el futuro plan de gobierno, es importante que recordemos el origen de lo que está en marcha.
Todo esto nació el 29 de abril del 2006. Cerca de 40.000 personas nos manifestamos. Un gesto firme que marcó una nueva página en la historia del Paraguay. Y aquella noche brotó el liderazgo de Fernando Lugo.
Y este origen quedó además consolidado por el gesto de los que vinieron desde Buenos Aires en el tren de la esperanza, alrededor de 3.000 compatriotas emigrantes, para apoyar la confianza puesta en Lugo.
Y, por supuesto, fue sellado por la mayoría del pueblo soberano cuando elige a Fernando Lugo, el 20 de abril, como presidente del Paraguay.
Estos días tenemos la tentación de retrotraer la historia y hacer lo que siempre se hizo: dar los cargos como premio, amistad y agradecimiento.
Sin embargo, hemos de afirmar de una vez para siempre que vamos a elegir a los mejores del Paraguay para el cargo en que mejor van a servir para un Paraguay mejor .
Y elegir a los mejores no solamente es deber de Fernando Lugo, sino el exigirlo es ahora deber de todos los paraguayos y paraguayas conscientes.