Actualmente, en todo el mundo hay una tendencia a la revalorización de la leña y la biomasa en general, manifestó Shirley Zavala, gerente de la mesa Sectorial de Productos Forestales de Rediex.
Esta situación se da por cuestiones ambientales y por la necesidad de sustituir derivados de petróleo y utilizar energía no renovable, dijo.
Europa está aumentando su consumo e importa nuevos tipos de combustibles de biomasa para sus calderas, como es el caso de los pellets hechos a base de aserrín de madera, así como briquetas de madera, para uso doméstico e industrial a gran escala.
"Pero además de las razones ecológicas, hay argumentos económicos fuertes y las cooperativas saben hoy que quien planta eucalipto para producir leña, tiene dónde vender su producción y a medida que pasa el tiempo tendrá mayor mercado", comentó Zavala.
"Estamos hablando de la oportunidad de un buen negocio", sostuvo la profesional.