El fenómeno del alza de precios de los alimentos amenaza con corroer en poco tiempo los avances que alcanzaron algunas naciones en reducción de la pobreza y a empeorar las condiciones de vida de otras que, como Paraguay, ya estaban en situación delicada.
Es por ello que los técnicos de Naciones Unidas hicieron hincapié en la importancia de aplicar lo antes posible las mejores políticas públicas para enfrentar el problema.
Carlos Mazuera, representante de Unicef -agencia de Naciones Unidas-, comentó que el primer paso que hay que resolver es alimentar a los que tienen hambre, para lo cual se necesitan respuestas inmediatas.
El segundo aspecto a considerar es asegurar la comida para mañana. Esto puede realizarse con incentivos e inversiones para que la producción genere ingresos y ayude a bajar los precios de los alimentos.
Fortalecer sistema de protección social es otro de los puntos señalados por Fernández. Esto podría concretarse a través de subsidios monetarios para las familias en pobreza extrema.
Mucha asistencia técnica para que la economía agraria aumente su productividad y asegurar que haya ambiente propicio para la producción sostenida son otros aspectos relevantes que no hay que descuidar. "Hay un rango muy amplio de medidas y todos los sectores involucrados deben esforzarse en encontrar las mejores opciones", dijo. Agregó que es propicio tomar en cuenta este estudio para elaborar los próximos programas y políticas públicas.
Lorenzo Jiménez de Luis, coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en Paraguay, resaltó la necesidad de aplicar políticas alimentarias para paliar los efectos negativos de esta situación.