A pesar del tono de ministro que ya utiliza el dirigente colorado Luis Aníbal Schupp en sus declaraciones, el presidente electo, Fernando Lugo, negó que tenga confirmación para dicho cargo.
Schupp, en intervenciones realizadas ayer de mañana en varios programas radiales, se expresaba como ministro del Interior e incluso bajaba algunas líneas de acción para cuando asuma la titularidad de la mencionada cartera estatal.
Sin embargo, el ex obispo salió anoche al paso de estas pretensiones y utilizando la ironía bajó de la nubes a su amigo ex colorado stronista.
Lugo negó categóricamente que haya ofrecido el Ministerio del Interior a Schupp.
"Podrá ser candidato", dijo en tono irónico y precisó que "pero no hay ofrecimiento".
Además, el presidente electo insistió en que el único confirmado como ministro es Dionisio Borda para Hacienda.
En sus declaraciones radiales en horas de la mañana, Schupp aseguró que hace varios meses atrás Lugo le ofreció la cartera del Interior y que hace unos días le reiteró la oferta.
Schupp, asumiendo que sería el próximo ministro del Interior, prometió que depuraría la Policía Nacional destituyendo a los corruptos.
Incluso mencionó que uno de los destituidos sería el jefe policial de Ciudad del Este, Alto Paraná, Wenceslao Recalde.
También aseguró -y esto a pesar de haber formado parte del gobierno del dictador Alfredo Stroessner- que con su gestión terminaría el rol de pyrague (delatores) que todavía cumplen algunos efectivos de seguridad.
Resaltó que daría una patada a la persona que intente coimearlo una vez asumida la titularidad del Ministerio del Interior.
"No aceptaré coimas porque no necesito. Gano bien y vivo muy bien", apuntó.
Afirmó que el próximo Gobierno respetará "a rajatabla" la propiedad privada y que para evitar las invasiones se "dialogará con el amigo campesino".
"Primero estará el pueblo indefenso", prometió al concluir la presentación de su "plan".