Diputados del PLRA "mostraron los dientes" ayer en defensa de la propiedad privada, durante el debate de dos proyectos de expropiaciones de inmuebles en Alto Paraná.
En la discusión salieron a la luz las diferencias ideológicas entre referentes que integran la Alianza Patriótica para el Cambio.
Tres proyectos de expropiaciones, dos con rechazo del Senado y uno de aprobación, en la localidad de Itakyry, Alto Paraná, más conocidas como Chino Kue, fueron los ejes, incluso, de ataques de parte de los liberales.
En ese sentido, la diputada azul altoparanaense Zulma Gómez fue quien disparó a quemarropa en contra de los dos primeros proyectos, debido a que tenían fincas de expropiación coincidentes y siquiera tenían determinados los linderos.
Denunció que hay campesinos que están con machete en mano queriendo invadir propiedades y lo están haciendo en distintos departamentos.
Sostuvo que la reforma agraria es necesaria para darles los títulos de propiedad a los campesinos, pero "lo que no podemos seguir haciendo es confiscar las tierras de muchos compatriotas".
Pidió el rechazo de dos de los proyectos y que "las cosas se hagan bien".
Por su parte, los diputados Rafael Filizzola (ex País Solidario) y Eduardo Nery Huerta defendieron el dictamen de aprobación.
El primero dijo que los casos comprenden a tierras ocupadas hace mucho tiempo. Afirmó que con las expropiaciones no se estaban violando los derechos de nadie y que el Congreso tiene la facultad de proceder cuando existe una necesidad.
En respuesta, la diputada Gómez, en idioma guaraní, rechazó el argumento de Filizzola. Le manifestó que ellos también conocen las leyes y reiteró que se debe dejar de confiscar las tierras y violar la Constitución, porque no se les paga a los propietarios.
A su turno, el liberal César López exigió más criterio para aprobar expropiaciones y cuestionó a los sectores populistas y de izquierda.
Afirmó que el pueblo "les pasó la factura en las últimas elecciones a los populistas y los de izquierda que han querido confiscar, repartir, regalar tierras, bienes ajenos".
Finalmente, insistió en que la vía de la expropiación no es la solución para el problema social del campo.