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lunes 1 de agosto de 2016, 01:00

No hay que bajar la guardia ante la corrupción en la UNA

Una denuncia publicada en Última Hora acerca de nuevas autoridades de la Facultad de Veterinaria, surgidas tras la rebelión de #UNAnotecalles, que han violado la Ley de Presupuesto otorgando rubros de docentes técnicos a empleados que realizan funciones administrativas, demuestra que las prácticas irregulares se repiten en quienes prometieron honrar la lucha de los estudiantes contra la corrupción. Por casos ilegales muy similares se denunció y se procesó judicialmente al ex rector Froilán Peralta y a varios otros directivos y funcionarios de la UNA, lo cual despertó el mayor levantamiento juvenil en nuestra historia. Ahora es necesario que los estamentos estudiantiles continúen en alerta, para evitar que otras personas vuelvan a cometer los mismos abusos.

La Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) fue una de las instituciones educativas más afectadas por las investigaciones periodísticas de casos de corrupción que ÚLTIMA HORA empezó a publicar en setiembre del 2015 y que despertaron la mayor movilización estudiantil de nuestra historia, conocida con el rótulo de #UNAnotecalles.

El principal acusado de los hechos de corrupción, el entonces rector Froilán Peralta, había sido previamente decano de Veterinaria, y en esa casa de estudios había armado el principal esquema delictivo, sobre todo otorgando rubros docentes a quienes no ejercían la docencia.

Esta práctica fue respaldada y continuada por su sucesor, el decano Walberto Caballero, quien acabó igualmente denunciado, imputado y preso, al igual que Peralta y varios funcionarios, por hechos punibles contra el ejercicio de las funciones públicas, cobro indebido de honorarios e inducción a un subordinado a un hecho punible.

Tras el gran impacto que tuvo la rebelión estudiantil, que sacudió a varias otras facultades e incluso a otras universidades del país, asumieron nuevas autoridades que prometieron honrar la lucha de los jóvenes, ayudando a combatir la corrupción y comprometiéndose a una gestión transparente y con más participación.

Una de las nuevas autoridades universitarias que se presentó como un símbolo de esta nueva etapa es la actual decana de Veterinaria, Azucena Cabrera de Gómez, quien al inicio de su gestión presentó importantes logros en el saneamiento de manejos administrativos y en el reaprovechamiento de recursos, logrando la adhesión de gran parte del estudiantado.

Sin embargo, una nueva investigación de ÚH, que empezó a publicarse el sábado último, revela que la misma decana Cabrera de Gómez incurrió en prácticas similares a las que se reprocharon a sus cuestionados antecesores Peralta y Caballero, al violar la Ley 5554/2016 de Presupuesto, otorgando rubros de docentes técnicos a tres empleados que realizan funciones netamente administrativas. Cabrera otorgó rubros de categoría L a su secretaria privada, Nelly Flor Pérez, y a dos asesores jurídicos, Nicolás Ariel Bobadilla y Elber Renán Caballero.

Estas y otras situaciones de irregularidad que se están denunciando en Veterinaria y en otras facultades de la UNA plantean que los estamentos estudiantiles, al igual que los medios de comunicación y otros sectores de la misma sociedad que apoyaron la lucha juvenil de #UNAnotecalles, no deben bajar la guardia y dormir en los laureles. La corrupción sigue acechando y solamente con una movilización vigilante, crítica y permanente, se puede ir logrando un nuevo modelo de universidad.