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Interior
miércoles 5 de julio de 2017, 01:00

Ñeembuqueños se enfrentan al desafío de recomenzar

Juan José Brull

ÑEEMBUCÚ

Las lluvias dejaron de someter al Departamento de Ñeembucú, los cauces hídricos de a poco se acomodan y los pobladores se enfrentan al desafío de la reactivación del duodécimo departamento.

Los cuatro primeros meses de este año han sido “los peores”, pues los caminos fueron destruidos, las producciones se perdieron y varias casas quedaron bajo agua en una de las peores inundaciones que soportó el departamento. Con el buen tiempo el agua se retira y cambia la actitud de los pobladores, que están animados y con ganas de recomenzar, según ellos mismos.

PÉrdidas cuantiosas. Alrededor de 50.000 cabezas de ganado tuvieron que ser sacadas apresuradamente del Departamento como consecuencia de las inundaciones, informó Guillermo Sisul, presidente de la regional de la Asociación Rural del Paraguay (ARP). En lo que tiene que ver con la mortandad de los animales, se registraron 3.000 muertes, indicó.

El hato ganadero del departamento queda en 400.000 cabezas actualmente, y por fortuna las pasturas y los establecimientos se están secando y los animales tienen de nuevo espacio donde estar.

En cuanto a la agricultura, reiteró que todas las fincas fueron perjudicadas; y que aún no hay condiciones para plantar, por lo que dependen de la ayuda, que afortunadamente siguen llegando.

OlerÍa. En la compañía Valle Apu’a del distrito de Pilar, la principal actividad económica es la fabricación de ladrillos. Unos 80 oleros se dedican a este trabajo, quienes con la bajante de las aguas reactivan sus tareas, las cuales les permiten a su vez contar de nuevo con un ingreso.

Según técnicos de la Municipalidad, se esperarán unos días más para comenzar la horticultura en la zona.

Igualmente, es perentoria la reconstrucción de los caminos que fueron muy dañados.