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Especiales
sábado 6 de agosto de 2016, 09:30

Mujeres buscan paridad y desafían al sistema patriarcal en Paraguay

Hasta el momento se tienen asegurados solo 13 votos para la aprobación del proyecto de ley de Paridad Democrática, que busca aumentar la participación de las mujeres en los espacios de poder. En el Congreso existe una representación femenina del 17%, en tanto que en las intendencias llega a solo 11%.

Lida Duarte | Twitter: @lidaduarte

Cientos de mujeres discutieron sobre la presencia del patriarcado, tanto en la derecha como en la izquierda, durante el Encuentro Feminista del Paraguay hace una semana. Concuerdan en que la paridad democrática es un objetivo común que debe aglomerar al sector, cuyos reclamos quedan siempre en la postergación.

Países de América Latina y El Caribe registraron a mediados del 2015 una alta representación femenina parlamentaria, con más del 40% en Bolivia, Cuba, Nicaragua, Ecuador y México; mientras que con más del 30% siguen Argentina, Costa Rica y El Salvador.

Luego se encuentran los Estados de representación media de mujeres en el Parlamento, donde se encuentra Paraguay, según el informe de ONU Mujeres. En el 2013 fueron electas 21 diputadas y senadoras titulares, solo el 17% con relación a los 125 puestos disputados.

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Uno de los intentos para lograr una mayor representación femenina fue la incorporación de las cuotas en el Código Electoral en 1996. En las primarias internas los partidos debían presentar al menos un 20% de mujeres en sus listas para las candidaturas, pero su aplicación es ineficiente.

En este sentido, se trabajó en un proyecto de ley que busca la paridad democrática en los partidos políticos, movimientos, alianzas, concertaciones, así como en las elecciones de organizaciones intermedias, políticas, sindicales y sociales.

Propone la alternancia (mujer-hombre o viceversa) para evitar que las mujeres sean incorporadas en los últimos lugares y queden fuera, como ocurre actualmente con el cálculo proporcional del sistema de D'Hondt. [Descargar proyecto de ley aquí]

Como sanción en caso de incumplimiento, el proyecto de ley establece que el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) rechace las listas de las agrupaciones políticas, concediendo un plazo de tres días para los ajustes exigidos. La institución tampoco podrá inscribir a los partidos políticos ni estatutos que incumplan con los principios de igualdad, no discriminación, paridad y alternancia en la conformación de sus estructuras.

Actualmente, el proyecto de ley está siendo analizado por las comisiones de la Cámara de Senadores. Fue presentado por 13 legisladores de diferentes partidos políticos.

Según la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos (DGEE), el 50,5% de la población con más de 18 años de edad son mujeres mientras que el 49,5% son varones, de acuerdo al estudio realizado en el 2014.

En el 2015 se inscribieron en total 746 candidaturas para la intendencia en los diferentes municipios del país, pero solo 77 eran mujeres.

Asimismo, se inscribieron 28.350 candidaturas para miembros de las Juntas Municipales, con una participación de mujeres del 37%.

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Los resultados de las elecciones municipales de diciembre del año pasado reportaron que solo en el 11% de los distritos fueron electas mujeres.

Experiencia en el sector indígena

En los primeros meses del 2016 se implementó la paridad entre hombres y mujeres en el Consejo Departamental Indígena. Las regiones Oriental y Occidental del territorio paraguayo tienen 10 representantes respectivamente, la mitad son mujeres.

Paulina Villanueva, de la organización Arapysandu, rescata esta experiencia, aunque admite que en el Consejo no están representados todos los pueblos indígenas.

Ejemplo boliviano

Al igual que Paraguay, en el país vecino regía una ley de cuotas que exigía a las agrupaciones políticas que al menos el 30% de las personas que aspiren a cargos en el Parlamento sean mujeres, pero el objetivo no se cumplía, pues el sistema era burlado por falta de reglamentación.

Sin embargo, en el 2009 se logró incorporar la paridad en la Constitución Nacional y en las elecciones del 2014 se llegó a 49% de representación femenina en el Poder Legislativo. En la Cámara de Diputados el 51% son mujeres, mientras que en Senadores llega al 44%.

La responsable de Incidencia de la Coordinadora Mujer de Bolivia, Rosario Ricaldi, participó de la asamblea constituyente y comparó estos resultados con los de 1997, cuando las mujeres ocupaban solo un 12% de las bancas de Diputados y 4% en el Senado.

Ante la tan postergada reivindicación en Bolivia, las mujeres decidieron forzar las agendas de sus propios partidos, realizaron movilizaciones y presionaron para lograr la paridad.

"Tenemos como enemigo principal al sistema patriarcal y como sistema, resiste a ceder poder para las mujeres... tenemos que pelear al sistema patriarcal", recomienda la dirigente.

Actualmente se está trabajando para que la paridad llegue a las dirigencias de las organizaciones sociales y políticas.

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Sobre la duda de que con la paridad se logren reformas en beneficios de los sectores vulnerables, sostiene que, justamente, desde los espacios de poder se debe seguir luchando mediante la participación ciudadana y el control social de las organizaciones.

"La cantidad no nos garantiza que ellas asuman la agenda, pero estar en los espacios de decisión y las acciones que como sociedad civil organizada, movimiento de mujeres, podamos hacer para comprometer a hombres y mujeres que están en los espacios de decisión con nuestra agenda, eso es parte de una ciudadanía activa que tenemos que asumir las organizaciones", expresó.

El Encuentro Feminista del Paraguay reunió a 600 personas en Encarnación entre los días 29 y 31 de julio con la consigna "Autonomía para decidir, poder para avanzar". En su manifiesto exigen la despenalización del aborto, la aprobación del proyecto de ley de paridad democrática, el cumplimiento de los derechos de las mujeres rurales e indígenas, educación de calidad y renovación del Poder Judicial, entre otros.