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Mundo
sábado 27 de agosto de 2016, 08:05

Merkel cierra una intensa gira por la UE en busca de un futuro para el bloque

Berlín, 27 ago (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, cerró hoy una intensa gira por Europa en la que se ha reunido con 18 jefes de Estado y Gobierno para bosquejar el futuro de la UE y tratar de subsanar sus dos grandes crisis: el "brexit" y la de los refugiados.

La "ofensiva diplomática" de la canciller, como se la ha denominado en los medios alemanes, se ha centrado en los países del este y el norte de Europa (bálticos, nórdicos y balcánicos) y tiene como meta llegar con un plan consensuado al encuentro informal de líderes en Bratislava, a mediados de septiembre.

En Tallín, el miércoles, tras entrevistarse con el primer ministro estonio, Taavi Roivas, Merkel habló de hallar un "nuevo equilibrio" en la Unión Europea (UE) tras el "brexit" (la salida de Reino Unido del bloque comunitario), pero pidió calma en el proceso de reforma, para evitar "muchos errores".

Dos días más tarde, en Polonia, calibrando la magnitud del problema, aseguró que el "brexit", de no gestionarse convenientemente, podría llegar a suponer un "punto de ruptura" para la UE.

Sobre la crisis de los refugiados, según se ha constatado en estos contactos, las posiciones siguen enfrentadas, con la canciller y Bruselas, de un lado, exigiendo cuotas nacionales, y de otro lado países como Hungría, Polonia y República Checa, que se niegan a un reparto obligatorio de peticionarios de asilo.

El primer ministro checo, Bohuslav Sobotka, evidenció sin ambages el jueves, tras reunirse con la canciller, sus diferencias: "no podemos aprobar ningún sistema que conste de cuotas obligatorias para el reparto de refugiados".

Un día más tarde, la viceportavoz del Gobierno alemán, Ulrike Demmer, reconoció que "hay opiniones diferentes dentro de la UE", pero incidió en que Berlín busca ahora "abordar esas diferentes opiniones e intentar encontrar soluciones razonables".

Las comparecencia públicas de Merkel, cuando las ha habido después de sus reuniones, han evitado apuntar algún tipo de avance o medidas concretas, ya sea porque se encuentra en el proceso de negociación o por el enquistamiento de las posturas.

Sin embargo, ha resultado cierta sintonía a la hora de abogar por un integración en defensa y seguridad común, áreas que abarcan desde la defensa de las fronteras exteriores a la lucha contra el terrorismo internacional.

El presidente francés, François Hollande, y el primer ministro italiano, Matteo Renzi, así lo apuntaron el lunes, cuando se reunieron con Merkel en Italia.

Hollande consideró fundamental para la UE garantizar la protección de las fronteras exteriores y pidió "mayores controles", "colaboración" y "recursos" para intercambiar información a nivel informático entre los países miembros para combatir el yihadismo.

Renzi, por su parte, abogó por que en la UE se avance hacia "una mayor integración en el sector de la defensa y de la inteligencia".

El viernes, al comparecer junto a Merkel, el primer ministro húngaro, Víktor Orban, manifestó en este sentido: "Debemos incluir el tema de la seguridad como una prioridad, y debemos comenzar la creación de un ejército europeo común".

El último encuentro de la "ofensiva diplomática" tuvo lugar hoy al mediodía, cuando la canciller se reunió en el palacio de Meseberg, en las afueras de Berlín, con sus homólogos búlgaro, esloveno, croata y austríaco, países atravesados por la denominada "ruta de los Balcanes".

En ese mismo enclave, y también en un formato múltiple, se reunió la jefa del Gobierno alemán el día anterior con los primeros ministros de Holanda, Suecia, Finlandia y Dinamarca.

Merkel se había reunido ese mismo día, en Varsovia, con los líderes del Grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia), tras un encuentro bilateral con la primera ministra polaca, Beata Szydlo.

En las jornadas anteriores, la canciller había pasado por Praga, Tallín y la isla de Ventotene (Italia) y el viernes de la semana que viene tiene previsto reunirse con el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker.

Pese a los esfuerzos diplomáticos, Merkel es consciente de que el encuentro de septiembre, por muy bien que vaya, no pondrá punto final a las crisis que asedian a la UE.

"Bratislava no será el fin, sino el principio", recalcó la canciller este viernes.

Juan Palop