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lunes 17 de abril de 2017, 01:00

Mensaje pascual de un cristiano

Este mensaje pascual fue leído antes del lavatorio de los pies en la misa del Jueves Santo del Bañado Sur. “Con el amor de un Jesús lavando los pies a sus amigos y quedándose con nosotros en la eucaristía, con el recuerdo doloroso de su Pasión y Muerte, con la alegría y esperanza de la Resurrección, un cristiano, cualquiera de nosotros, queremos presentar públicamente este mensaje pascual.

Casi tres millones de los siete millones de paraguayos y paraguayas estamos privados de los derechos humanos más esenciales. No gozamos de políticas públicas que garanticen salud con médicos y medicamentos, educación de calidad, trabajo al alcance de todos. Nuestra juventud mira el futuro y no lo encuentra. Si es campesina, no tiene tierra. Si es bañadense, espera el desalojo. Si es indígena, hace muchos años que mendiga en las calles.

Sentados a la mesa con Jesús, estamos preocupados y le pedimos su ayuda. Tenemos miedo a no tener nada y ser nadie. Dios nos puso con vida en la Madre Tierra para que viviéramos felices y no lo somos. Luchamos, pero cada día la pobreza es mayor.

Tres millones de carenciados paraguayos pareciéramos que sobramos en la Patria donde estamos. Concretamente, los 120.000 bañadenses queremos seguir viviendo en los Bañados porque millares ya nacieron en ellos y tienen su arraigo aquí, donde viven nuestras familias, amigos, vecinos, fuentes de trabajo cercano, o en Cateura como nuestros hermanos gancheros.

Nos negamos a tener que soportar más inundaciones y exigimos que se haga la defensa costera contra ellas.

Pero los planes de los poderosos son otros. Nos quieren sacar.

Nosotros vamos a luchar. Y esta noche nos damos las manos y las unimos con las de Jesús. Y sentimos su fuerza para seguir caminando, luchando, soñando, uniéndonos con alegría. “Jesús es nuestra roca, nuestra fortaleza y libertador. Nuestro escudo, fuerza y salvación. Amén”.