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Sucesos
viernes 26 de agosto de 2016, 01:00

Mendigo muere al caérsele un árbol, a metros del Panteón

Un recolector de plásticos, al que algunos conocen como un mendigo, quien pasaba sus días en las plazas en las cercanías del Panteón Nacional de los Héroes, murió en la mañana de ayer cuando un añoso árbol se le cayó encima mientras dormía sobre un banco en la plaza O’Leary, sobre las calles Palma y Nuestra Señora de la Asunción.

El hecho ocurrió alrededor de las 7.10 horas, según precisaron los agentes de la Comisaría 3ª Metropolitana.

El hombre solo tenía algunas bolsas con que juntaba objetos reciclables para luego venderlos nuevamente, a fin de obtener un rubro de subsistencia.

La víctima no llevaba ningún documento de identidad consigo, por lo que difícilmente pudo ser reconocido inmediatamente.

El frondoso árbol se rompió al llegar a su vida útil y por desgracia cayó sobre la humanidad del mendigo, al que produjo múltiples lesiones y un traumatismo de cráneo que lo llevó a la muerte.

Las personas que transitaban ya a esas horas por el lugar intentaron afanosamente rescatarlo y llevarlo hasta un hospital cercano; sin embargo, ya estaba sin signos de vida.

Hasta ahí llegaron los agentes de la comisaría jurisdiccional para recabar los datos sobre lo ocurrido, además se dio una comunicación al agente fiscal de turno.

El cuerpo del reciclador fue llevado hasta la morgue judicial, donde personal de dactiloscopía llegó para su identificación.

Mediante este sistema se logró obtener la identidad de la víctima. Se trata de Julio César Martínez, de 42 años, cuyo último domicilio fijó en el barrio Central de Mariano Roque Alonso.

El triste final del pobre hombre quedó en aquella plaza que tanto tiempo lo cobijó, siendo su techo las estrellas.

Todos los trabajadores de la zona lo conocían como una buena persona, pero era de poco hablar y recorría todos los sectores de Asunción.

FAMILIA. Lo más triste de este caso es que nadie fue a reclamar su cuerpo para darle cristiana sepultura.

Sus restos aún se encuentran en la fría camilla de la morgue judicial a la espera de algún familiar que vaya a llorarlo por lo menos.

Los agentes de la Comisaría 3ª Metropolitana ya se comunicaron con sus pares de la Comisaría 10ª Central de Roque Alonso para averiguar si lo conocen por dicha ciudad; sin embargo, no obtuvieron una respuesta positiva.

El árbol aparentemente cayó producto de un ventarrón, aunque también se observa que entre las termitas y hormigas hicieron que se viniera abajo.

Tras el hecho, una cuadrilla de la Municipalidad llegó hasta el lugar para llevar lo que quedó del árbol.

Todos los testigos manifestaron que el hecho fue un accidente.