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Mundo
sábado 26 de noviembre de 2016, 12:29

Medicina nuclear y electricidad, los nuevos ejes de la alianza boliviano-argentina

La Paz, 26 nov (EFE).- La construcción por parte de argentinos de cuatro centros de medicina nuclear en Bolivia y la venta de electricidad al mercado argentino son dos nuevas áreas de la alianza que construyen los Gobiernos de Evo Morales y Mauricio Macri.

Así lo informó a Efe el embajador de Argentina en Bolivia, Normando Álvarez, en una entrevista en la que explicó que ambos países han logrado "una comunidad de ideas, que apunta a consolidar su relación histórica", tras superar los "resquemores" iniciales causados por los posicionamientos políticos de ambos gobiernos.

"Gracias a Dios logramos avanzar porque los dos países se dieron cuenta de que lo más importante es ver las cuestiones comunes y no las disidencias políticas, que, a veces, no son tantas como algunos creen o tratan de incentivar", dijo el diplomático.

Esta semana funcionarios de ambos gobiernos se reunieron en La Paz para perfilar convenios por los que Argentina construirá cuatro centros de medicina nuclear en igual número de ciudades bolivianas.

"Argentina va a participar fundamentalmente en la construcción de centros de medicina nuclear. La idea es establecer cuatro centros en distintas ciudades, una será en El Alto, otra se calcula en Santa Cruz, (otra) Tarija y, posiblemente, (una) en Cochabamba. Esas son decisiones del gobierno boliviano", enfatizó Álvarez.

El embajador destacó que los científicos de su país tienen una gran experiencia en el área y están en condiciones de construir el primer centro de medicina nuclear en 24 meses, a partir de la firma de los acuerdos que se espera para diciembre.

Al mismo tiempo, lamentó que Argentina no haya sido elegida para la construcción de un centro de investigación nuclear en El Alto, una obra que fue encargada a la empresa estatal rusa Rosatom y que el Gobierno de Morales quiere que sea el más grande de Suramérica.

"Son decisiones soberanas de Bolivia, pero vamos a tratar de colaborar lo máximo posible", apuntó el embajador.

Señaló que su país posiblemente participe en el "asesoramiento" a las autoridades bolivianas sobre la planta encargada a Rosatom, puesto que "Bolivia reconoce que Argentina está muy adelantada" y ambos países cuentan con la ventaja del idioma para tratar el tema.

Esa cooperación irá de forma paralela a la formación de científicos bolivianos en centros argentinos de energía nuclear.

La otra línea de trabajo que ambos países desarrollan como novedad es la venta de electricidad boliviana a Argentina.

"Se está negociando, no hay definición todavía, pero se está muy cerca (de) dar un paso importante en la compra de energía eléctrica por parte de Argentina. Eso va relacionado mucho con el tema del gas, pero Argentina necesita energía eléctrica", sostuvo.

La idea que se negocia es un contrato por 15 años que permitirá a Bolivia tener otro ingreso y a Argentina garantizar la electricidad para el crecimiento de su industria.

Sobre la compra y venta de gas natural, un sector tradicional de la cooperación boliviana-argentina, el diplomático dijo que su país espera que el contrato vigente no se modifique y no se bajen los volúmenes del energético exportado al territorio argentino.

Si los volúmenes de los envíos del combustible boliviano se reducen eso obligaría a Buenos Aires a comprarlo si es necesario de otros países como ocurrió este año cuando se recurrió a Chile, causando polémicas tanto en Argentina como en Bolivia, sostuvo.

Por primera vez, Argentina multó en octubre pasado a Bolivia con 2,1 millones de dólares por la disminución en los envíos de gas.

"Cuando uno cumple puede exigir", apuntó Álvarez, tras recordar que Argentina cumplió en marzo con un pago a Bolivia de más de 368 millones de dólares de una deuda acumulada por la compra de gas.

El diplomático también destacó la necesidad de construir acuerdos comerciales para que empresas bolivianas importen vehículos hechos en Argentina, en lugar de hacerlo desde Tailandia.

"Queremos eso también. Así como Argentina no importa banano de Ecuador y sí de Bolivia, entonces cuál es acá el tema de traer vehículos desde México o Tailandia si Argentina los fabrica, con todo el beneficio que implica para trabajadores argentinos", dijo.

Según el embajador, su país compra un 97 % del banano de Bolivia con un valor anual que podría llegar a 70 millones de dólares.

Se trata de un fruto que en parte proviene de la zona central del Chapare de programas de cultivos alternativos a los de la hoja de coca, la planta que en Bolivia tiene usos legales, pero también es desviada a la producción de cocaína.

Javier Aliaga