23 de agosto
Miércoles
Despejado
24°
34°
Jueves
Mayormente nublado
24°
35°
Viernes
Despejado
23°
35°
Sábado
Nublado
20°
33°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Opinión
domingo 30 de julio de 2017, 01:00

Marina Cué, ¿otro desalojo violento?

Guido Rodríguez Alcalá

Unos funcionarios de la Seam, que ingresaron a Marina Cué para ver cómo estaba la reserva natural del lugar, constataron una gran deforestación por parte de los ocupantes del predio.

Tanto la deforestación como el cultivo de soja y de pasto artificial están prohibidos en una reserva natural; los de la Seam, que constataron la gran deforestación, no pudieron terminar su trabajo a causa de la actitud amenazadora de los ocupantes y debieron retirarse.

Marina Cué, un terreno adquirido por usucapión por la familia Riquelme, fue cedido por esa familia al Estado paraguayo, que lo convirtió en reserva. Esto, según el artículo publicado el 28 pasado en ABC, con el título de "Constatan depredación en Marina Cué".

En toda cuestión polémica, es obligación del periodista escuchar las dos campanas. En esta, escuchando la otra, yo me permito señalar que la usucapión, la adquisición de la propiedad por el transcurso del tiempo, no vale contra el Estado. Siendo Marina Cué una propiedad de la Marina paraguaya, era imposible que los Riquelme la adquirieran por usucapión.

Por otra parte, la propiedad de Marina Cué todavía no ha sido resuelta en los tribunales paraguayos, en el fuero civil, aunque los poderes Ejecutivo y Legislativo, ignorando el principio constitucional de la división de los poderes, hayan declarado propietarios a los Riquelme, primer paso para permitirles donar al Estado un terreno que ya era del Estado. En el fuero penal, varios campesinos han sido condenados, en un largo y absurdo proceso que no comentaré aquí.

Olvidando lo más grave, las condenas injustas y la muerte de diecisiete personas en junio de 2012, y aceptando que Marina Cué pudiera ser declarada reserva forestal, debemos preguntarnos: ¿es una reserva forestal? Respuesta: no, porque allí se ha plantado marihuana, soja y pasto brizantha. La marihuana no la plantaron los campesinos; fueron sus defensores quienes, utilizando fotografías satelitales, descubrieron el próspero marihuanal y lo denunciaron, sin que la Fiscalía se hubiera tomado el trabajo de investigar quién había plantado la macoña. ¿Se sigue plantando marihuana? No lo sé, pero sería muy fácil constatarlo con simples fotografías satelitales.

Dicho sea de paso, dirigentes campesinos que reclaman Marina Cué me han dicho que ellos, en ningún momento, amenazaron a los funcionarios de la Seam.

¿Pudieron amenazarlos los narcos? No lo sé, pero no puede descartarse la posibilidad, porque el lugar es un punto importante en el camino de la droga, según opiniones.

Hace ya unos años, Luis Rojas y Francisco de Vargas, cuando eran titulares de la Senad y del Ministerio del Interior, dijeron que la matanza de Curuguaty pudo haber sido obra del narcotráfico.

Pero sigamos. Que hay soja en el lugar lo he visto con mis propios ojos, hace unas semanas. Ya la había en junio de 2012, según declararon en el proceso penal del caso varios policías intervinientes.

¿Una reserva con centenares de hectáreas de soja mecanizada? Me parece muy rara, como rara me parece la extensa pastura artificial.

¿Por qué no las prohíbe el Gobierno, ya que ocupan una extensión mucho mayor que las modestas viviendas de los campesinos? Tengo la impresión de que, tolerándolas y acusando a los campesinos, se prepara un nuevo desalojo violento.