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viernes 6 de enero de 2017, 01:00

Los Reyes Magos llegaron tatuados y demostraron tener un alma caritativa

Más de un millar de personas se mojaron y se secaron, ayer, bajo el sol con la idea de cambiar juguetes por un tatuaje. Se juntó una montaña de regalos que serán donados a Casa Cuna y en el Bañado Norte.

Pelotas, peluches, muñecas, autitos, juegos didácticos, etc. –en su mayoría nuevos en caja– formaron una montaña de regalos como para llenar dos camiones. Fue lo que se juntó ayer en la Plaza de la Democracia, donde unas 1.200 personas, la mayoría con alguna parte del cuerpo pintada, llevaron regalos para menores de escasos recursos a cambio de un tatuaje.

La afluencia de Reyes Magos sobrepasó la capacidad de Tattoo Flash, como se denomina este evento organizado por la Presidencia de la Junta Municipal de Asunción.

Anotaron a 300 donadores que, bajo el sol y el calor húmedo tras el chaparrón, esperaron su turno para sellarse un grabado definitivo en la piel que no debía superar 10 cm.

El resto, cerca de 1.000 personas, dejó su número de teléfono o llevó la tarjeta de algunos de los 30 tatuadores, quienes donaron su arte a esta movida, para asegurarse la devolución del gesto solidario.

"No dimensionamos la cantidad de personas que podía haber", confesó Juan Cabral, quien es el vocero del concejal Hugo Ramírez, actual presidente de la Junta Municipal.

Gesto. Un tatuaje cuesta entre G. 200.000 a 400.000. "Todos dejaron de trabajar en sus diferentes estudios para venir acá. Este es el sexto tatuaje que estoy haciendo", dijo Mefisto Vargas, uno de los artistas, al calcular que cada uno hizo entre cinco a diez tatuajes.

Mónica Duarte, de Lambaré, aprovechó el evento para donar la mitad de sus peluches de su niñez a la campaña. El otro grupo lo destinará este fin de semana a un hogar de niños con cáncer de Areguá, junto a varios amigos en el marco del espíritu por el Día de Reyes.

"No por traer tatuaje uno simplemente ya es un vago; porque muchas personas de bien son las que hacen cosas malas, hasta los mismos obispos a veces", tiró la joven de 22 años en contraposición a lo predicado por monseñor Claudio Giménez, en Caacupé, quien dijo que un tatuaje en el cuerpo "habla de un alma vacía en general".

Próximo. Cabral anunció que en una cuarta edición del Tattoo Flash, en la que aglutinarán a artistas del interior, intentarán el Récord Guinness. "Queremos llegar a alcanzar los 100 tatuadores y poder hacer por lo menos 1.000 tatuajes en un día", apuntó sobre las personas que quedaron excluidas ayer.