29 de septiembre
Viernes
Poco nublado con tormentas
16°
30°
Sábado
Mayormente nublado
19°
32°
Domingo
Mayormente nublado
18°
31°
Lunes
Chubascos
17°
26°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
miércoles 21 de septiembre de 2016, 16:31

Los gobiernos deben regular más para poder crecer, según la UNCTAD

Ginebra, 21 sep (EFE).- Para que la economía mundial vuelva a crecer los gobernantes necesitan aplicar políticas macroeconómicas audaces, reforzar la regulación de las finanzas y aplicar políticas activas de industrialización, sugiere la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD).

En su informe anual "Comercio y Desarrollo" publicado hoy, la organización argumenta que la ralentización de las economías desarrolladas es el mayor lastre para el crecimiento global, pero que los países emergentes están atrapados en la tendencia descendiente.

El informe recuerda que el crecimiento este año en Estados Unidos y en la Eurozona será de en torno al 1,6 por ciento, mientras que se estancará en Japón.

Los expertos puntualizan que se desconoce el impacto que el "brexit" tendrá en las economías británicas y europeas y el posible efecto de contagio.

El lento crecimiento en los países ricos está afectando a las naciones en desarrollo, que de media crecerán un 4 por ciento este año, lo que significa una 2,5 puntos porcentuales por debajo de los índices precrisis.

El informe recuerda, no obstante, que hay variables entre los países y regiones en desarrollo y pone como ejemplo el hecho de que Latinoamérica esté en recesión mientras que Asia sigue creciendo, aunque a unos niveles menores que en años precedentes.

Ante esta realidad, los economistas de la UNCTAD advierten de que "no se sorprenderían" si el crecimiento mundial cayera por debajo del 2,5 por ciento registrado en 2014 y 2015.

"Los líderes políticos del mundo afrontan una combinación de poca inversión, caída de la productividad, comercio estancado, crecimiento de la desigualdad y aumento de los niveles de déficit", dijo, citado en un comunicado, el secretario general de la UNCTAD, Mukhisa Kituyi.

"Las soluciones (a este panorama) requieren que se piense de forma ambiciosa, y no seguir actuando como hasta ahora", agregó.

El informe destaca que las inversiones siguen estancadas y las grandes empresas no reinvierten sus beneficios en capacidad productiva o empleos.

De hecho, el texto indica que la inversión en el sector privado es un 3 por ciento menor ahora que hace 35 años.

La UNCTAD advierte de que los países en desarrollo cada vez son más vulnerables a la volatilidad de los mercados financieros mundiales y que la desregulación financiera en las economías emergentes está causando que se reduzca considerablemente la proporción entre los beneficios y la inversión.

Asimismo, la entidad alerta que en la segunda mitad de 2016 existe el riesgo de una espiral deflacionista, con fuga de capitales y devaluación de monedas, lo que provocaría una reducción de los ingresos de los gobiernos.

Varios exportadores de materias primas ya han tenido que enfrentarse a problemas de deuda, situación que se podría generalizar, advierte la fuente.

Ante esta situación, la UNCTAD solicita que se eliminen las brechas fiscales para las grandes empresas, que se apliquen medidas de regulación que aseguren inversiones a largo plazo y más diversificación de los sistemas financieros, incluyendo un papel más importante para los bancos de desarrollo.

Concretamente, la organización sugiere que las economías avanzadas ayuden al crecimiento sostenible con medidas fiscales proactivas, incluyendo más gasto en infraestructuras y apoyo a políticas monetarias y de redistribución de la renta, como normas sobre salario mínimo, impuestos progresivos y programas de protección social.

Los países en desarrollo deberían reconstruir la demanda interna y tener margen de maniobra fiscal para adaptarse a los cambios bruscos en la economía mundial.

"Muchas de estas medidas requerirán una mejor coordinación internacional de políticas, particularmente entre las economías del G-20", concluye el texto.