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Opinión
domingo 25 de septiembre de 2016, 01:00

Los determinantes del salario

Por César Barreto Otazú Directivo de Dende

Esta semana el Gobierno anunció la presentación de un proyecto de ley que modifica el régimen de reajuste del salario mínimo. A mi parecer, la modificación planteada de reajustar anualmente el salario mínimo con base en la inflación del año anterior para mantener constante el poder adquisitivo es correcta y es una mejora respecto al régimen actual.

Sin embargo, es necesario que expliquemos con claridad a la gente cuáles son los factores que afectan la determinación de los salarios para que apuntemos hacia políticas públicas que realmente mejoren de manera sostenible las remuneraciones a través del tiempo.

Entendemos que el salario es la remuneración que percibe un trabajador por la prestación de sus servicios laborales en relación de dependencia a un empleador. El salario se determina libremente con base en la interacción entre el número de trabajadores de cada nivel de calificación que buscan empleo y los puestos vacantes que son ofrecidos por los emprendedores en los distintos sectores de la economía.

Uno de los principales determinantes del salario es el nivel de calificación y de formación profesional de los trabajadores. Distintos empleos requieren diferentes niveles de calificación, dependiendo del sector económico, de la complejidad de las tareas a realizar, etc. Ejemplo, entre un trabajo de ayudante de albañil y de un ingeniero especialista en cálculo hay una diferencia importante en los niveles de conocimiento y experiencia requeridos.

Una mayor calificación laboral permite realizar tareas más complejas que requieren mayor creatividad y años de formación profesional, de acumulación de conocimientos y experiencia práctica. Por estas razones, hay menos gente disponible y los empleadores ofrecen mayores salarios para contratar a los pocos profesionales existentes.

Otro factor determinante del salario es el nivel de mecanización y automatización del trabajo realizado. Si un trabajador realiza un trabajo a través de una máquina que automatiza muchos procesos, tiene una productividad mucho más alta que otro que realiza un trabajo exclusivamente manual. Obviamente, es un trabajo que requiere un mayor nivel de formación.

El tercer determinante es el valor que el producto o servicio final tiene para el consumidor y al cual el trabajador contribuye en su producción. Si es un producto altamente valorado y los consumidores están dispuestos a pagar un precio alto por el mismo, incrementa el valor del trabajo de las personas que han contribuido a su producción. Es la diferencia entre producir algodón o smartphones.

Finalmente, la oferta de puestos de trabajo depende de la cantidad de emprendedores. Personas con una visión de emprender nuevos proyectos para mejorar la calidad de vida de las personas a través de un producto o servicio innovador y que provea un gran valor agregado a los consumidores. Mientras más emprendedores y proyectos haya, más dinámico es el mercado laboral y esto tiende a incrementar los salarios.

Sin embargo, en países subdesarrollados como el nuestro, existen factores estructurales que dificultan el mejoramiento sostenible de los salarios.

El nivel de formación de los jóvenes trabajadores es bajo. Esto les dificulta poder realizar tareas complejas y la productividad laboral es baja. La mayoría de los jóvenes trabajadores del país están preparados para trabajos muy básicos, de baja productividad y como consecuencia de baja remuneración. Además, escasean los emprendedores.

Políticas públicas que pueden mejorar de manera sostenida los salarios son aquellas que mejoren el aprendizaje y la formación de los jóvenes trabajadores de tal manera a que sean capaces de realizar trabajos de mayor valor agregado. Asimismo, aquellas políticas que promuevan y faciliten el emprendedurismo. La calidad de la educación básica, media y técnica es fundamental así como los programas de capacitación continua en las distintas áreas de la actividad laboral.

Es muy importante que los líderes de distintos sectores transmitamos con claridad a nuestra gente que los factores fundamentales del progreso son el esfuerzo, el aprendizaje continuo, el ahorro, la creatividad y la innovación. La medida planteada por el Gobierno mejora el régimen actual, pero se requieren reformas estructurales en la educación para mejorar sosteniblemente los salarios.