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Opinión
jueves 21 de julio de 2016, 01:00

Los colibríes militares

Por Iván Lisboa – ilisboa@uhora.com.py
Por Ivan Lisboa

Una investigación del diario Última Hora y Latele pudo comprobar que a 24 años de haberse reconocido el derecho constitucional a la objeción de conciencia, las Fuerzas Armadas (FFAA) continúan realizando "operaciones de inteligencia" para arrear a jóvenes en edad de realizar el servicio militar obligatorio (SMO).

Incluso, la Dirección de Reclutamiento autorizó la repartición de combustible a unos 14 vehículos particulares para este fin.

Por si esto ya no fuera sumamente sospechoso, la primera reacción del vocero de las FFAA, Jorge Mieres, al enterarse de que esta orden tomó conocimiento público, es de indignación, pero no por el aparente despilfarro en la repartición de combustible, sino porque esta disposición interna se filtró a la prensa.

"Es una deslealtad de la persona que facilitó los datos", remarcó un sorprendido coronel, quien luego continuó diciendo que las operaciones de inteligencia básicamente consisten en usar estos vehículos particulares como taxis. Es decir, trasladan a las diferentes unidades militares a los jóvenes de escasos recursos que quieren hacer el SMO.

¿Y la deslealtad a la patria? ¿Tenemos que entender que por lealtad al superior se debe callar ante cualquier irregularidad en las FFAA? ¿Tenemos que entender que un militar debe permitir el uso inadecuado del dinero del Estado, de todos nosotros, por lealtad?

Retroceso. Las Fuerzas Armadas siguen siendo una de las instituciones que más rehúyen a la Ley 5282/2014, de Libre Acceso a la Información Pública.

Escudadas principalmente en la importancia de la lucha contra grupos armados, las autoridades castrenses poco y nada dan a conocer la lista del personal, los cupos en combustible, adquisiciones y otros gastos que sirvan para que cualquier ciudadano pueda controlar el nivel del gasto militar.

En un estudio hecho recientemente y publicado por la BBC, los científicos Nir Sapir y Robert Dudley, de la Universidad de California, confirmaron que los colibríes habitualmente vuelan para atrás y determinaron que en realidad lo hacen por conveniencia. Los conocidos como picaflores, vuelan en reversa cuando se retiran de una flor, lo que les permite consumir menos energía que permanecer en un mismo sitio.

Lo más probable es que en el marco de las investigaciones internas que iniciaron las FFAA, se busque llegar a toda costa al oficial que filtró los documentos, pero en vez de ser premiado por su valentía, será castigado por los colibríes militares. Mientras que los responsables de esta irregularidad no tardarán en ser reubicados en altos mandos de otra dependencia militar.