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Mundo
martes 27 de septiembre de 2016, 12:19

Liselore Frowijn y Nehera, un nuevo espíritu recorre la pasarela de París

París, 27 sep (EFE).- La pasarela parisina arrancó hoy con las propuestas de Liselore Frowijn y Nehera, dos de las marcas que están aportando una nueva estética a la ciudad de los 'couturiers' por excelencia, con diseños naturales y modernos.

La joven diseñadora holandesa Liselore Frowijn presentó su colección primavera-verano 2017 en una galería de arte en uno de los barrios de moda de París, Le Marais.

La experiencia de la diseñadora empezó a notarse en el que ha sido su segundo desfile dentro del calendario oficial de prêt-à-porter, con una apuesta fresca donde dominó la seda como textil.

Vestidos vaporosos con estampados en azul y algunos toques de rosa plasmados a mano en las prendas sobre las que trataban de imitar los dibujos de la famosa cerámica holandesa.

"La pintura de las cerámica que encontramos en Holanda está inspiradas en Japón, nuestros antepasados viajaban hasta allí en barco y así se creó la conexión que he querido recuperar hoy", explicó la creadora a Efe en el 'backstage'.

Por su parte, la firma de origen checo Nehera sigue cosechando éxitos desde su refundación en 2014 de la mano del creador Samuel Drira, formado en firmas de prestigio como Hugo Boss, The Row o Hermès.

Armonía y serenidad en esta colección cargada de blancos y tonos, arena además de algunas notas de azul tinta, rojo brillante y negro.

Nehera también escogió Le Marais para celebrar su desfile, que cada vez acoge más personajes influyentes del mundo de la moda, como la redactora de "Vogue America" Lynn Yaeger o la crítica de moda francesa Sophie Fontanel.

Sobre la pasarela las modelos portaron vestidos de kimonos deconstruidos, trajes de chaqueta cortadas a la altura de la cintura sobre una continuación que marca las caderas como si se tratase de un fajín; amplios "blazers" y sencillos vestidos de algodón.

Un "look" que arriesga mediante mezclas de tejidos más rígidos, como el vaquero japonés y la gasa arrugada frente a la suavidad del algodón, el nailon y la seda.