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Mundo
miércoles 4 de enero de 2017, 18:02

Líbano, el país más libre pero con más censura

Aunque parezca una paradoja, el Líbano, el país más libre de Medio Oriente, en el 2016 se posicionó también como uno de los más estrechos en cuanto a libertad de prensa. Decenas de activistas, blogueros y periodistas fueron encarcelados por criticar.

Aunque los burkinis se encuentren con los bikinis y trikinis en las playas y un católico pueda estar en el mismo comercio que un islámico, y las comunidades LGTB tengan su espacio, en un mismo país la prensa es acechada.

Líbano es considerado como el país más libre de Oriente Medio, pero el 2016, fue el año de los ataques a la libertad de expresión con decenas de activistas, blogueros y periodistas encarcelados, informó el portal El País.

Las denuncias de los medios de comunicación contra la omnipresente corrupción se topó con la letra pequeña del Código Penal. Artículos como el 384 criminalizan toda crítica al presidente o a los incontables hombres de la República.

Lo cierto es que el Líbano estrenó a nuevos gobernantes tras 33 meses de una cuasi anarquía y un sinfín de reformas legales pendientes que, de materializarse, puede evitar que otro colectivo se sume estar tras las rejas en 2017.

Los antecedentes

La leyes de tolerancia en el Líbano fueron pactadas por consenso popular, pro en años no muy lejanos, los músicos, homosexuales, activistas y periodistas fueron perseguidos de forma inmisericorde.

En el 2011 varios jóvenes fanáticos de AC/DC y Metálica fueron arrestados y acusados de pertenecer a un grupo satánico y ofender a los ritos religiosos.

En 2012 36 homosexuales fueron detenidos en un conocido cine de Beirut y sometidos a vejaciones como la "prueba anal" para atestiguar su "crimen antinatural".

En el 2015, tras convivir durante meses con el hedor y montañas de basura fruto de una mala gestión de deshechos, decenas de miles de libaneses salieron a las calles. Al canto de "apestas" protestaron contra la corrupción y la injusticia.