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Mundo
miércoles 15 de marzo de 2017, 02:15

Li Keqiang advierte de que "no será fácil" que China crezca un 6,5 % en 2017

Pekín, 15 mar (EFE).- El primer ministro chino, Li Keqiang, consideró hoy que "no será fácil" que su país cumpla el objetivo de crecimiento económico del 6,5 % que se ha propuesto para este año y aseguró que el Gobierno es "plenamente consciente" de los riesgos que amenazan esa meta.

"Un crecimiento del 6,5 % no es de una velocidad moderada y no será fácil de conseguir", dijo el primer ministro en una rueda de prensa después del cierre del pleno anual de la Asamblea Nacional Popular (Legislativo), en su única comparecencia ante los periodistas del año.

En el discurso que inauguró esa cita, el pasado día 5, Li marcó como principal objetivo económico de China para 2017 alcanzar un crecimiento del PIB de "aproximadamente un 6,5 %", dos décimas menos que el que logró en 2016.

El mandatario chino defendió que, pese a que el ritmo de expansión de la segunda economía mundial sigue ralentizándose este año, continuará siendo uno de los motores económicos globales.

"Si fuéramos capaces de conseguir el objetivo del 6,5 % en 2017, se generaría más riqueza adicional de la que tuvimos el año pasado, porque este es un crecimiento alcanzado sobre una base muy grande, de 74 billones de yuanes o 11 billones de dólares", incidió.

"Creemos que este objetivo es coherente con las leyes de la economía y, además, puede permitirnos centrarnos más en la calidad del crecimiento económico chino. No creo que la contribución de China al crecimiento global vaya a bajar", señaló Li.

En este sentido, el primer ministro apostó por continuar reformando su sistema cambiario para orientarlo más hacia el mercado y advirtió de que, en la medida en que se amplía el margen de variación del tipo de cambio del yuan que permiten las autoridades, podrían darse fluctuaciones más acentuadas en su valor.

"China no tiene intención de manipular su moneda para impulsar las exportaciones, porque eso no es bueno para la transformación y actualización de nuestras empresas. Y China tampoco tiene intención de combatir ninguna guerra comercial, porque eso no sería bueno para la estabilidad del sistema internacional de divisas", proclamó Li.

Además, el primer ministro urgió a la Administración pública a "apretarse el cinturón".

El Gobierno central chino, avanzó Li, reducirá su gasto un 5 % este año como parte de un ajuste presupuestario "doloroso" que se traducirá en un recorte en impuestos y tasas de hasta 1 billón de yuanes (144.700 millones de dólares, 136.200 millones de euros).

China se enfrenta a riesgos tanto en el frente externo como en el interno, admitió el primer ministro, quien se comprometió a tomar medidas "rápidas" encaminadas a contener las amenazas que emanan del sector financiero y de algunas regiones, puesto que Pekín todavía dispone de alternativas para hacerles frente.

"Cada año escucho una predicción sobre que la economía china va a tener un aterrizaje forzoso, pero el rendimiento de nuestra economía en los últimos años y el hecho de que hayamos conseguido un crecimiento moderadamente alto pese a que la economía y el crecimiento mundial tocaron su mínimo en siete años deberían detener esas profecías del todo", reflexionó Li.