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Editorial
jueves 7 de septiembre de 2017, 02:00

Las promesas incumplidas para mejorar la educación

Luego de que el ministro Enrique Riera arreó a docentes a un acto partidario del precandidato presidencial oficialista, pisoteando los esfuerzos por despartidizar la educación, los estudiantes secundarios volvieron ayer a tomar cinco colegios de Asunción y Central, en protesta por lo que consideran la falta de cumplimiento de promesas del Poder Ejecutivo. El presidente Horacio Cartes había anunciado que el presupuesto para la educación llegaría al 6,4 por ciento del PIB para el 2018, cerca del 7 por ciento que recomienda la Unesco, pero en realidad será de apenas el 3,9 por ciento. Esta incoherencia gubernamental sigue relegando al Paraguay como uno de los países que menos invierten en lo que más se necesita.

La foto publicada en la edición de este diario, el domingo último, en donde se ve al ministro de Educación, Enrique Riera, con pañuelo rojo al cuello, cantando y bailando en un acto político proselitista del sector oficialista del Partido Colorado, junto con el actual presidente de la República, Horacio Cartes, y el precandidato del sector, el ex ministro de Hacienda, Santiago Peña, rodeados de un gran grupo de docentes convocados por el propio ministro del sector, fue una tajante negación a todos los esfuerzos realizados hasta ahora por despartidizar la educación en el país.

A esa grave incoherencia en la política educativa gubernamental se ha sumado el nuevo conflicto desatado en la semana entre algunos dirigentes de gremios de estudiantes secundarios y los representantes del Poder Ejecutivo. Una reunión mantenida el lunes entre miembros de la Federación Nacional de Estudiantes Secundarios (Fenaes) con la ministra de Hacienda, Lea Giménez, y la viceministra de Educación, María del Carmen Giménez, acabó con la indignación de los alumnos, al comprobar que varios de sus reclamos no son tenidos en cuenta, cuando se les dijo que no se requiere de más presupuesto para la educación, debido a que existen los recursos del Fonacide.

El principal cuestionamiento estudiantil es que en el Presupuesto General de la Nación para el 2018 solo se prevé un 3,9% del producto interno bruto destinado a la educación, cuando la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) recomienda que se invierta un 7% del PIB. La cifra prevista para el próximo año implica además la falta de cumplimiento de una promesa oficial del propio presidente de la República, Horacio Cartes, quien en un mensaje grabado en video en el 2015 había anunciado que ya estaba fijada la meta de incrementar progresivamente la inversión en educación hasta llegar "por lo menos" al 6.4% para el 2018.

La excusa puesta por la ministra Lea Giménez, de que también existen los recursos del Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo (Fonacide), no resulta válida, ya que estos recursos son complementarios y no pueden sustituir el compromiso que tiene el Estado de invertir en educación con recursos oficiales del Presupuesto.

Lamentablemente, las actuales autoridades del Gobierno y del Ministerio de Educación parecen más preocupadas en mostrar su apoyo con actos proselitistas partidarios, hurras, polcas y pañuelos, al candidato presidencial oficialista, que en cumplir los compromisos asumidos para mejorar la educación.

Esta incoherencia gubernamental sigue relegando al Paraguay como uno de los países que menos invierten en lo que más se necesita.