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Opinión
sábado 4 de marzo de 2017, 02:00

Las mochilas inspiradoras

Alfredo Boccia Paz – galiboc@tigo.com.py
Por Alfredo Boccia Paz

La socióloga Line Bareiro es una persona seria. A diferencia mía, pocas veces se ocupa de cuestiones triviales. Por eso me llamó la atención que, a raíz del episodio de la donación a niños de mochilas con propaganda política, escribiera en su cuenta de Facebook que, si no fuera por sus metidas de pata, Alliana no existiría. Me dejó pensando, porque Pedro Hércules me parece un tipo simpático, aunque de muy bajo perfil. Un perfil de niveles subterráneos, en verdad. Lo cual se convierte en un problema, como lo señala Line.

Horacio Cartes lo indicó como candidato a la presidencia de la ANR justamente por carecer de peso político propio, de una personalidad díscola y la posibilidad de interferir en el control del partido. Elegido por sus carencias y no por sus atributos, parecía ideal para lo que se buscaba. Sería un buen negocio para Cartes, deseoso de una correa de transmisión sumisa, y para Alliana, que llegaba a un cargo desde el cual tenía todo para potenciarse hacia el futuro.

Muy pronto Cartes se dio cuenta de que se le fue la mano. No contaba con que el elegido sobreactuara su inexistencia hasta el punto de convertirse en un problema. Poner a Nadie al frente del partido cuesta caro, dice Line. Y se refiere a que Alliana aparece muy poco –y cuando lo hace está detrás de la cara de Lilian Samaniego–, no lo consideran un interlocutor válido y es llamado sarcásticamente como "llaverito" por la disidencia colorada. Lo último me parece cruel, porque como ya dije, el señor Alliana me cae bien.

Para peor, hubo una horrible racha de desastres. Él estuvo al frente de la campaña de recolección de firmas pro enmienda que terminó con el escándalo de las miles de planillas falsificadas. Hubo al menos dos momentos en los que acaparó la atención periodística por sus declaraciones algo desubicadas. El primero fue cuando aseguró que las firmas falsas eran obra de los "infiltrados" de la oposición y, el segundo, cuando decidió que el caso "estaba cerrado", mientras la prensa apenas comenzaba el festín de denuncias.

Él es uno de los que fueron grabados en la reunión con los propietarios de las radios del interior prometiendo apoyo económico estatal a cambio de "buenas noticias". Las reminiscencias de La voz del coloradismo pusieron el rostro de Alliana en todos los diarios, al lado de las de Stroessner y Alejandro Cáceres Almada, director de aquel lamentable programa radial. En los últimos días Alliana recibió un tirón público de oreja de parte de la ex presidenta Lilian Samaniego por mal informar sobre la eventual renuncia de Cartes seis meses antes, en caso de ser candidato. Y ahora protagoniza este grosero, inmoral y muy torpe episodio de las mochilas proselitistas. Al pobre Alliana no le sale nada bien últimamente. Dejó de ser inexistente, pero de la peor manera. Quería nomás contar que esto fue lo que me inspiró el comentario de Line.