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miércoles 27 de julio de 2016, 01:00

Lapachos florecidos tiñen de un bello color rosado las arterias de Asunción

Hermosos ejemplares de este árbol sobreviven en las calles cada vez más saturadas de vehículos. La floración que suele darse entre agosto y setiembre es relacionada con la despedida del frío o heladas.

Un paisaje semejante al de las postales que se utilizan en el campo del turismo para promocionar en el exterior las bellezas de nuestro país se tiene hoy día en las avenidas y calles de Asunción.

Una explosión de flores de lapacho rosado se tiene en cada rincón de la capital, pudiendo ser vistos y admirados en veredas, paseos centrales, instituciones públicas y patios de residencias particulares.

Según los expertos, este árbol nativo, cuyo nombre en guaraní es tajy hû, es característico de la zona chaqueña, pero abunda en la ciudades, en mayor número que los ejemplares de pétalos blancos o amarillos, que aportan igualmente su cuota de hermosura.

Si bien la floración del lapacho rosado suele esperarse entre los meses de agosto y setiembre de cada año, tras lo cual experimenta de manera inmediata su etapa de fructificación, en esta ocasión se adelantó unos días para adornar las arterias asuncenas.

El hecho de que sus flores puedan visualizarse desde largas distancias y que resalten su color se debe principalmente a que las mismas nacen precisamente cuando estos ejemplares se encuentran desprovistos por completo de las hojas.

Una alfombra rosada en el pavimento o las aceras marca la presencia de estos admirados vegetales que pueden llegar a alcanzar una altura de 35 metros y que se caracterizan por una copa de escaso follaje concentrado hacia los extremos de las ramas.

DESPEDIDA. La masiva aparición de árboles florecidos en la vía pública es relacionada con la despedida del periodo otoñal o de temporadas de frío y heladas.

Por lo general, esta manifestación de la naturaleza marca el paulatino ascenso de la temperatura y el camino irreversible hacia la estación de la primavera, que arranca casi dos meses más adelante, es decir, el 21 de setiembre.

A pesar de las condiciones adversas que deben soportar en las calles, con altas temperaturas, el humo de los autos y la falta de riego, los mismos siguen en pie para ornamentar las ciudades.