8 de diciembre
Jueves
Lluvioso
21°
25°
Viernes
Lluvioso
20°
26°
Sábado
Poco nublado con tormentas
21°
28°
Domingo
Parcialmente nublado
20°
32°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Editorial
jueves 4 de agosto de 2016, 01:00

La UNA sigue apostando por la falta de transparencia

La gran esperanza que despertó en la sociedad paraguaya la rebelión de miles de estudiantes, en setiembre de 2015, tras una serie de reportajes investigativos de ÚLTIMA HORA, que denunciaban un esquema de corrupción en el Rectorado y en varias facultades de la Universidad Nacional de Asunción, se está diluyendo ante las nuevas revelaciones de irregularidades cometidas por numerosas autoridades que asumieron tras la barrida provocada por la movilización juvenil, y que se habían comprometido a realizar una gestión diferente.

Una de las muestras de la continuidad de ese esquema tan cuestionado es el proceso de elección que los consejos directivos de distintas facultades de la UNA están llevando a cabo en estos días, con indisimulado hermetismo y llamativa premura, a fin de evitar la oposición de los gremios estudiantiles y docentes, buscando la continuidad de sus decanos y vicedecanos para el periodo 2015-2016.

Aunque tienen todo el mes de agosto para decidir, las elecciones se están llevando a cabo con gran celeridad y con el menor ruido posible, como ocurrió ya el primer día del mes, el lunes 1, en Medicina, Economía y la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (Facen), siguió el martes en Derecho y ayer en Ingeniería, Veterinaria y Filosofía.

La rapidez vertiginosa con que se llevaron a cabo los comicios no impide, sin embargo, que se desaten los conflictos, como está ocurriendo en varias facultades, en que los estudiantes repudian en asambleas el proceder de sus autoridades académicas y cuestionan el perfil de los decanos y vicedecanos electos o reconfirmados en el cargo.

Lo lamentable es que los procesos de elecciones se realizan sin tener en cuenta la opinión de los gremios estudiantiles y docentes, negando totalmente de esta manera el modelo de una universidad abierta a la participación y a los cambios, que fue el espíritu que impulsó la inolvidable gesta de #UNAnotecalles.

En varios de los casos, incluso, los decanos reelectos están estrechamente vinculados a la misma claque que fue barrida con las movilizaciones del 2015, y su confirmación en el cargo podría abrir las puertas para el retorno de docentes sumariados y procesados por abusos e irregularidades, como sucede en la Facultad de Medicina, o son nuevos decanos que también están denunciados por prácticas similares a las que se habían detectado en quienes resultaron procesados, como es el caso de la Facultad de Veterinaria.

Es de esperar que la mayoría de los estudiantes tomen conciencia de lo que está sucediendo, y defiendan los sueños de una mejor educación, en una universidad más transparente y democrática.