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Mundo
viernes 28 de octubre de 2016, 03:52

La situación de los civiles dentro de Mosul empeora mientras avanza la ofensiva

Erbil (Irak), 28 oct (EFE).- La situación para los más de un millón de civiles que permanecen dentro de la ciudad de Mosul empeora día a día, a medida que avanza la ofensiva -de la que hoy se cumplen doce días- de las fuerzas iraquíes para expulsar de la urbe al grupo terrorista Estado Islámico (EI).

Algunos habitantes de los barrios del norte de la ciudad, donde todavía hay cobertura móvil y se pueden efectuar llamadas telefónicas, relataron a Efe que la situación es cada vez peor debido a los enfrentamientos que se desarrollan en torno a la ciudad y al bloqueo impuesto por el EI sobre la misma.

Abu Sara, un hombre de 52 años, residente en esa zona, dijo telefónicamente a Efe que Mosul ahora es una "ciudad muerta", tras la ofensiva emprendida por las fuerzas iraquíes, apoyadas por las kurdas y la coalición internacional liderada por EEUU.

"No hay agua potable, hay cortes de luz y nadie camina en las calles por los bombardeos" aéreos de la coalición y de la aviación iraquí, aseguró.

Por otra parte, Mohamed Ganem, un ciudadano de 42 años señaló a Efe que la mayoría de las familias dentro de la ciudad están vendiendo sus pertenencias a precios muy baratos para comprar productos alimentarios.

Los precios de estos productos se han disparado y algunos de ellos han desaparecido de los mercados de Mosul, debido a que con los combates en las afueras de la ciudad los suministros no llegan a la misma.

"Estamos desconectados del mundo exterior", subrayó Ganem y aseguró que no le queda nada del dinero que había ahorrado a lo largo de su vida.

El analista militar Rabie al Yuwari explicó a Efe que los yihadistas han excavado túneles para poder trasladarse dentro de la ciudad de Mosul y poder mover sus equipos militares.

Asimismo, destacó que pusieron bloques de hormigón en las entradas de la urbe y minaron las carreteras que conducen a la ciudad, lo cual pueden frenar el avance de las fuerzas iraquíes.

Al Yawuri aseguró que, en su opinión, la batalla para recuperar el control de Mosul "no será fácil, sino feroz y cruel".

El EI, que ha impuesto su ley y gobierno a través del miedo y la sangre desde que irrumpió en Mosul hace más de dos años, está cometiendo atrocidades, a medida que el cerco el torno a su último gran bastión urbano se estrecha.

El jefe de Seguridad del Consejo Local de la provincia de Nínive, de la que Mosul es capital, Mohamed al Bayati, dijo a Efe que cada día el EI detiene y ejecuta a residentes de Mosul, especialmente en el barrio denominado por los radicales "de la apostasía", situado en el sur de la ciudad y donde viven muchos exagentes de las fuerzas de seguridad iraquíes.

Un total de 51 antiguos miembros del Ejército y la Policía fueron asesinados ayer a tiros por el grupo yihadista a unos 25 kilómetros al sur de Mosul, informó a Efe el responsable gubernamental de la zona de Hamam al Alil, Jalaf al Yaburi.

Muchas de las víctimas fueron obligadas a anunciar su "arrepentimiento" por trabajar para el Gobierno de Bagdad tras la entrada del EI en la provincia de Nínive, en verano de 2014.

Hace dos días, el Comité de Derechos Humanos del Parlamento iraquí reveló que los yihadistas ejecutaron a 232 civiles en la zona de Hamam al Alil y en la localidad Al Arich.

Responsables políticos y militares iraquíes, además de las organizaciones humanitarias, han denunciado que el grupo radical está empleando o planea usar a los civiles de Mosul como "escudos humanos" para dificultar la ofensiva sobre la ciudad, especialmente los bombardeos aéreos.

Además de la violencia y la carestía, los civiles están sufriendo los efectos medioambientales de la batalla, tal y como advirtió ayer el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Los residentes del área al sur de Mosul están padeciendo enfermedades respiratorias y asfixia debido a la "política de tierra quemada" empleada por los yihadistas antes de retirarse de sus feudos por la ofensiva militar.

Según la ONU, 19 pozos petroleros fueron incendiados cerca de la ciudad de Al Qayara, al sur de Mosul, lo que expuso a los civiles y a los efectivos militares a gases tóxicos.

La ofensiva para expulsar al EI de Mosul empezó el pasado día 17 y se desarrolla de forma simultánea por los frentes norte, este y sur de la capital provincial, que permanece bajo el yugo de los yihadistas desde junio de 2014.

Desde el comienzo de la campaña militar, las fuerzas iraquíes y kurdas han avanzado y han conquistado decenas de localidades, y más de 10.000 civiles se han visto desplazados por la violencia.

Yáser Yunes