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Mundo
jueves 14 de julio de 2016, 17:53

La semana de la moda para hombre de Nueva York se consolida en su tercer año

Nueva York, 14 jul (EFE).- La semana de la moda de Nueva York para hombre concluyó hoy su tercera edición, que avanzó las tendencias para la primavera/verano 2017, y se consolidó como escaparate de la moda masculina estadounidense.

El evento, presentado hace solo un año, en julio de 2015, por el CFDA (Council of Fashion Designers of America), organismo que reúne las principales marcas de moda estadounidense, llega después de los desfiles en Londres, Milán y París, y se adelanta a la semana de la moda femenina de Nueva York, que llegará en septiembre.

Los desfiles dejaron sabor a una apertura sin complejos al color en los armarios masculinos, y se apreció una vocación generalizada por innovar en cuanto a tejidos para aligerar el vestuario y combatir las altas temperaturas.

El encargado de romper el hielo fue Perry Ellis, que apostó por un hombre geométrico y vestido con colores fríos.

Michael Maccari, el director creativo de la marca, mostró una colección con inspiración deportiva en la que las cazadoras bomber en colores como azul, verde oscuro y kaki consiguieron acaparar protagonismo.

Más bohemia fue la apuesta de Ovadia & Sons, la firma de los gemelos Ariel y Shimon Ovadia, que como esta pasarela parecen cada día más consolidados con su estilo sin líneas rojas.

Para la próxima primavera verano presentan a un hombre que no teme a los estampados combinados, ya sean animales o militares, ni a la contraposición de tejidos y formas.

Un riesgo que dejaron en casa otras marcas deportivas tradicionales y de influencia marinera como Nautica o Tommy Hilfiger.

La primera imagina a un hombre en la rivera francesa, con jerséis blancos abotonados, mucho blanco y azul, blazers para las tardes de paseo y shorts que se alargan para no resultar vulgares.

Hilfiger por su parte insistió en su paleta azul, rojo y blanco, unos colores tan corporativos como patrióticos que volvió a explotar en prendas frescas y juveniles que tienen la cualidad de la versatilidad.

Más ecléctico fue Zachary Pell que apuntó haber sentido gran necesidad de renovación antes de ponerse a diseñar una colección que pretende reformular el estilo americano deportivo masculino.

Como resultado, sobre la pasarela se vio innovación especialmente en los tejidos, más ligeros, y en los patrones, un intento de aunar comodidad y elegancia, y con el azul oscuro y el gris perla como aliados de la primera verano.

Por su parte, Todd Snyder se inspiró en el Mónaco "vintage" de los años 50 para una colección dibujada en blanco y camel y donde los pantalones chinos ensalzan las piernas masculinas.

El estilo de las universidades estadounidenses de la "Ivy League", con las chaquetas claras con grandes iniciales bordadas, son el hilo conductor del trabajo diseñado por Parke Lutter y Ronen Jehezkel, el dúo detrás de la línea de hombre de Parke & Ronen.

Una de las últimas en presentar su trabajo, con gran acogida, fue la firma Coach, que se alejó del mundo marinero y optó por arriesgar con colores cálidos, naranja, blanco roto, gris o azul bebé.

Asimismo, Michael Kors, bailó por su cuenta y presentó una colección con inspiración en los años sesenta ingleses, un estilo muy The Beattles en el que destacaron las gafas maxi de pasta blanca.

Las ausencias de esta semana de la moda para hombre fueron Duckie Brown, Rag & Bone y Public School, que sí estuvieron en las anteriores.

Entre los latinos destacaron el hondureño Carlos Campo, que se inspiró en Cuba y en el arte Deco en una colección protagonizada por su versión moderna de las guayaberas, así como Ricardo Seco, que presentó una colección llena de color, fiel a su estilo urbano juvenil, e inspirada en la isla mexicana de Holbox.

En cuanto a los rostros populares en las primeras filas, otra evidencia de la consolidación de la cita como parte ya del "show business" de la ciudad, Nick Canon acudió a Perry Ellis y Kellan Lutz y J. Balvin se dejaron caer por el de Ovadia & Sons, entre otros.

El ambiente en estos cuatro días de desfiles que arrancaron el día diez no pudo abstraerse de la conmoción nacional por las diversas muertas de civiles y policías en un contexto de sensibilidad racial en EE.UU.

Muchos de los asistentes lucieron brazaletes y camisetas con el lema "Black Lives Matter" (las vidas de los negros importan).

Por Lara Malvesí