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Mundo
lunes 26 de septiembre de 2016, 15:42

La paz en Colombia y la guerra en Siria, dos caras de la Asamblea General de la ONU

Naciones Unidas, 26 sep (EFE).- La ONU cerró hoy los debates de alto nivel de la Asamblea General, marcados este año por el contraste entre un nuevo fracaso para poner fin a la guerra en Siria y la celebración de la paz en Colombia.

Los líderes mundiales llegaban a Nueva York con un frágil alto el fuego en vigor en el país árabe, que prometía aliviar la situación humanitaria de cientos de miles de personas y creaba esperanzas de poder retomar las conversaciones de paz.

A su marcha, ya no había trazas de esa tregua, Alepo vivía -según Naciones Unidas- su "peor semana" desde el inicio de la guerra y el entendimiento entre Rusia y EE.UU. se había roto por completo.

La Asamblea General quedó marcada desde su inicio por la vuelta de los combates en Siria y, sobre todo, por el ataque contra un convoy humanitario el pasado lunes.

"Justo cuando pensamos que no puede ir peor, el listón de la inmoralidad se hunde aún más", dijo sobre ese suceso el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en la apertura del encuentro.

Ban, a punto de dejar el cargo, dio el discurso más duro que se le recuerda, con críticas directas a varios gobiernos.

"En demasiados lugares vemos a líderes que reescriben constituciones, que manipulan elecciones y que dan otros pasos desesperados para agarrarse al poder", lamentó.

El diplomático surcoreano tuvo también un mensaje muy claro para las potencias enfrascadas en la guerra siria, a las que acusó de tener "sangre en sus manos".

En los márgenes de la Asamblea, los responsables de Exteriores de Rusia y de EE.UU., Serguéi Lavrov y John Kerry, protagonizaron infructuosos esfuerzos para tratar de revivir la tregua.

En lugar de lograr avances, las dos partes se fueron de Nueva York intercambiando reproches y acusaciones.

La otra cara de la moneda la puso Colombia, que aprovechó la Asamblea General para presentar al mundo el acuerdo negociado por el Gobierno y las FARC para poner fin a más de 50 años de conflicto.

"La guerra de Colombia ha terminado", proclamó el presidente del país, Juan Manuel Santos, en su intervención ante el resto de líderes.

Numerosos gobernantes y la propia ONU pusieron el proceso colombiano como ejemplo de lo que debe verse en muchos otros países.

"En una época de conflictos armados en muchos otros lugares, la paz en Colombia envía un poderoso mensaje de esperanza al mundo", resumió Ban, que junto a los presidentes de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad representó hoy a la organización en la firma del acuerdo de paz en Cartagena de Indias.

Además del adiós de Ban, la Asamblea General vivió este año la despedida del presidente estadounidense, Barack Obama, quien hizo un llamamiento a la cooperación global frente a las crisis actuales y a la democracia frente al auge de los populismos.

En plena campaña electoral en EE.UU., Obama aprovechó también para hablar en clave interna y lanzar una crítica velada al candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump.

"Hoy en día, una nación rodeada de muros solo conseguiría encarcelarse a sí misma", dijo.

Mientras Obama se despedía, un buen número de líderes se estrenaron en Naciones Unidas, incluidos varios latinoamericanos, como el presidente argentino, Mauricio Macri; el brasileño, Michel Temer; o el peruano, Pedro Pablo Kuczynski.

Como es habitual, la Asamblea General estuvo acompañada de medio millar de foros y reuniones de alto nivel aprovechando la presencia en Nueva York de más de más de un centenar de jefes de Estado y de Gobierno.

Entre ellas destacaron sobre todo las cumbre dedicadas a la crisis de los refugiados, una organizada por la ONU, en la que además se abordó la situación de los migrantes, y otra por Obama.

En la primera, los dirigentes aprobaron una declaración comprometiéndose a proteger a refugiados y migrantes y sentando las bases para negociar de aquí a 2018 sendos pactos que traduzcan esa voluntad en acciones concretas.

En la cita impulsada por EE.UU., mientras, se recogieron ofertas de decenas de países para aumentar su ayuda financiera a los refugiados y para acoger a más personas.

Según la Casa Blanca, en total los Estados participantes se comprometieron a dar cobijo a más de 360.000 refugiados, casi el doble que en 2015.

La sesión final del debate de este año, con las últimas intervenciones, no contó con el tradicional mensaje de cierre del presidente de la Asamblea General, ya que Peter Thomson se encontraba en Colombia asistiendo a la firma de los acuerdos de paz.

Mario Villar