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Mundo
viernes 5 de agosto de 2016, 17:24

La ONU cree que Ejército sursudánes estuvo detrás de ataque en su campamento

Naciones Unidas, 5 ago (EFE).- La ONU considera probable que fuerzas del Ejército sursudanés estuvieran detrás del ataque del pasado febrero contra refugiados en un campamento de la organización en Malakal, según el resumen de una investigación hecho público hoy.

En el episodio fueron asesinadas una treintena de personas y más de 120 resultaron heridas y, en el informe, Naciones Unidas reconoce que sus "cascos azules" no actuaron adecuadamente para proteger a los civiles que tenían bajo su cuidado.

Los incidentes fueron provocados, según la investigación de la ONU, por varias causas, incluidos factores políticos y étnicos.

El informe, en todo caso, considera "altamente probable que el ataque fuera planeado, o como mínimo apoyado, por el SPLA (siglas del Ejército sursudanés) y/o milicias afiliadas para facilitar la reconfiguración étnica de Malakal como capital de un estado (de la etnia) dinka".

A ese grupo pertenece el presidente sursudanés, Salva Kiir, enfrentado con el que fuera su vicepresidente, Riek Machar, de la tribu nuer, tras un supuesto intento de golpe de Estado en 2013 que desembocó en un conflicto étnico.

Respecto a la respuesta de los "cascos azules", la investigación determinó que la misión de la organización en Sudán del Sur (UNMISS) "fracasó" a la hora de gestionar la crisis de forma efectiva.

Según el texto, los procedimientos fueron adecuados pero no hubo una correcta coordinación o entendimiento entre los componentes de la misión, y los expertos concluyeron que la "inacción" de parte de los efectivos "contribuyó a los efectos negativos del incidente".

Además, los responsables de la investigación apuntaron que había "expectativas poco realistas" sobre la protección que las fuerzas de paz podían dar a los alrededor de 48.000 desplazados que vivían en el campamento dadas las condiciones.

Organizaciones como Médicos Sin Fronteras (MSF) son muy críticas con la gestión de la ONU en Malakal y responsabilizan a la organización de las muertes del pasado febrero, incluidas las de dos empleados de esa ONG.