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Mundo
jueves 13 de abril de 2017, 05:56

La OMS estima que antes el verano habrá 50.000 casos de cólera en Somalia

Ginebra, 13 abr (EFE).- La desesperada situación de Somalia, con 6,2 millones de personas necesitadas de asistencia alimenticia vital, está empeorando con una epidemia de cólera que ya ha matado a más de 500 personas y amenaza con afectar a 50.000 antes del verano, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Desde que comenzó el año, 25.424 casos de cólera se han detectado en uno de los países más pobres del mundo, y 524 personas han muerto.

Según las estimaciones de la OMS, esta cifra aumentará rápidamente en los dos próximos dos meses hasta llegar hasta los 50.000 casos.

Más preocupante que las cifras es la tasa de mortalidad media de este brote, que se sitúa en el 2,1 por ciento, cuando el límite para determinar que la epidemia tiene el carácter de emergencia se sitúa por encima del 1 por ciento.

"El 2,1 % es la media de la tasa de mortalidad en el país, que ya es el doble del límite de lo que consideramos emergencia. Pero hay que tener en cuenta que en algunas zonas como en Bakool la tasa es del 5 % y en la región de Middle Juba es de un 14,1 por ciento, que es catorce veces más", subrayó en rueda de prensa Jens Laerke, portavoz de la Oficina de Naciones Unidas para las Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

Este brote se da en un contexto en el que el país se encuentra al borde de la inanición.

La OCHA considera que 6,2 millones de somalís necesitan asistencia humanitaria de supervivencia, y de ellos 2,9 se encuentran en lo que la ONU define "fase de emergencia".

"Esas personas son incapaces de alimentarse o de alimentar a sus familias y se encuentran un paso antes de lo que llamamos fase de la hambruna, es por ello que el desplazamiento ha aumentado", explicó Laerke.

De hecho, desde el pasado noviembre 500.000 personas han abandonado sus casas, o el lugar donde se habían establecido tras previos desplazamientos, y se han unido al 1,1 millón de personas que la ONU considera desplazados internos.

Es decir, actualmente hay 1,6 millones de desplazados internos a los que hay que sumar 3 millones de nómadas que se están moviendo no porque siguen una tradición ancestral, sino para buscar cómo sobrevivir, según indicó en teleconferencia David Akopyan, director adjunto del PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) en Somalia.

"La mayoría de los nómadas han perdido sus medios de vida, que eran el ganado, que ha perecido tras meses de sequía, su situación también es desesperada".

Akopyan advirtió que si no se actúa con rapidez, la hambruna puede afectar a la población "en poco menos de dos meses".

Con los fondos recibidos hasta la fecha, la ONU está llevando a cabo planes de emergencia, pero el flujo debe seguir, según advirtió Laerke, si no se quiere ver muertes masivas, dado que las previsiones meteorológicas indican que la sequía proseguirá.

A este panorama de sequía y epidemia de cólera, hay que añadirle que existe un brote de sarampión en el país que ya ha afectado a más de 4.000 personas.

La anterior gran sequía que afectó a Somalia en 2011 se saldó con 260.000 decesos.