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Mundo
jueves 7 de julio de 2016, 05:01

La OCDE espera que la tasa de ocupación retorne a los niveles precrisis en 2017

Tokio, 7 jul (EFE).- La tasa promedio de ocupación en la OCDE volverá en 2017 a niveles similares a los de antes de la crisis, aunque aún se debe hacer más para mejorar la calidad del empleo y la desigualdad de oportunidades, especialmente para los jóvenes, según dijo hoy el organismo.

La recuperación llega "casi diez años después del estallido de la crisis financiera global" y sigue siendo "muy desigual", al tiempo que el paro continúa "muy alto en muchos países europeos", incluido España, según el Informe de Perspectivas de Empleo 2016 presentado simultáneamente en Tokio y otras ciudades del mundo.

No obstante, la reciente ralentización del crecimiento mundial y el incierto panorama actual incrementan el riesgo de que una nueva recesión ahogue esta remontada antes de que los mercados laborales se hayan "sanado por completo" en los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

La media OCDE para la tasa de ocupación de personas entre los 15 y los 74 años se situó en el 60,2 % en el cuarto trimestre de 2015 (con países como Chile, Alemania o Turquía arrojando las mejores cifras) y se espera que alcance un nivel en torno al 60,8 % -el de octubre-diciembre de 2007- el año próximo.

En todo caso, dos tercios de los 34 miembros aún deben recuperar esas tasas precrisis y las brechas con respecto a 2007 son aún muy amplias en casos como Grecia (9 puntos porcentuales menos) Irlanda (7,9 puntos menos) o España (8,5 puntos menos), pese a que estos son los países que ahora registran mayores niveles de crecimiento en empleo, destaca el estudio.

El desempleo medio en la OCDE se sitúa en el 6,5 % y sigue cayendo, aunque el organismo prevé que para final de 2017 se sitúe en torno al 4,9 %, aún 6 décimas por encima del último trimestre de 2007.

En este punto, se destaca la desigualdad entre miembros con países que tienen un paro inferior al 4 %, como Japón, Corea del Sur o Islandia, y otros con tasas que superan el 20 %, como Grecia y España.

Uno de cada tres parados de la OCDE lo era de larga duración (un año o más sin trabajar) a final de 2015, lo que implica un 54,6 % más que en 2007 y refleja la dificultad para reabsorber en el sector servicios, que ha creado el grueso de nuevos empleos, a los que perdieron sus puestos en el secundario (sobre todo en la construcción).

La media OCDE de paro juvenil fue en diciembre de 2015 del 13,4 %, cuatro puntos por debajo de su peor nivel postcrisis, pero aún un punto y tres décimas por encima del dato de 2007, al tiempo que 26 de los 34 miembros del llamado "Club de los países desarrollados" aún tienen un mayor desempleo joven que antes de la recesión.

El informe vuelve a advertir sobre la grave situación que encaran los jóvenes de entre 15 y 29 años que no estudian o trabajan, muchos de los cuales viven en hogares en los que ningún familiar trabaja y que se arriesgan a estar "permanentemente marginados" del mercado laboral.

Especialmente grave es la situación de aquellos que no terminaron la educación secundaria, que son el 38 % de ese colectivo en la OCDE y más del 50 % en lugares como España o México, donde uno de cada cinco jóvenes en edad laboral ni tiene empleo ni se está formando.

El texto indica que este grupo requerirá de "asistencia específica" para poder mejorar sus perspectivas futuras.

Por otro lado, el 11,2 por ciento del mercado de empleo de la OCDE se basó a final de 2015 en contratos temporales, mientras que el 18,7 % es a tiempo parcial, volúmenes que tras recuperarse ya están prácticamente en los mismos niveles de 2007.

La calidad del empleo en cuanto a ambiente laboral y condiciones salariales no se ha resentido "sistemáticamente" por la crisis, aunque en el caso de este último apartado se debe a que la disminución de sueldos en términos nominales se ha visto compensada por las caídas de precios en la OCDE.

La tercera categoría para ponderar la calidad del empleo es la de "seguridad en el mercado laboral", en la que el organismo valora el riesgo de paro y el grado de cobertura pública por desempleo y que es la que salió peor parada tras la recesión global.

En este tercer apartado los que peor puntúan son, con mucha diferencia, Grecia y después España.

A ellos se suman Italia, Hungría, Polonia, Portugal, Eslovaquia y Turquía como los países OCDE con empleo de menor calidad, ya que presentan datos negativos en al menos dos de los tres apartados mencionados.

Andrés Sánchez Braún