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Mundo
jueves 27 de abril de 2017, 06:48

La nadadora siria que atravesó el Mediterráneo y compitió en Río, embajadora de ACNUR

Ginebra, 27 abr (EFE).- Yusra Mardini, la joven nadadora siria que huyó de su país y alcanzó las costas europeas atravesando a nado el Mediterráneo y que en 2016 participó de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro ha sido nombrada embajadora de buena voluntad del ACNUR, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados.

"Para mí es un honor ser representante de los refugiados del mundo y ser la más joven embajadora de buena voluntad de la historia del ACNUR. Estoy agradecida de esta oportunidad y de esta tribuna", dijo Mardini en rueda de prensa.

Mardini era nadadora en Siria, había incluso sido seleccionada para participar en campeonatos mundiales, pero viviendo en un país en conflicto, en 2015 decidió huir.

Con su hermana Sarah, y con apenas 17 años, emprendió un viaje que las llevó hasta Turquía donde se embarcaron en una pequeña lancha con otras 20 personas para intentar llegar a las costas griegas.

En medio del mar el motor de la embarcación se paró, la barca se quedó a la deriva, y Yusra y Sarah se lanzaron al agua, y, durante tres horas nadaron y guiaron a la lancha hasta costas helenas, salvando así sus vidas y las de las otras 20 personas.

Como otros cientos de miles de personas, Yusra llegó a Alemania y al conocer su historia y sus capacidades, las autoridades locales de Berlín, le permitieron entrenar en la piscina de Wasserfreunde Spandau 04, construida, irónicamente por Hadolf Hitler, para demostrar en los Juegos Olímpicos de 1936 la superioridad de la raza aria.

"Estaré para siempre agradecida a Alemania, por habernos acogido, dado alojamiento, comida y además permitirme seguir nadando", sostuvo.

Cuando el Comité Olímpico Internacional (COI) decidió componer un equipo de refugiados para participar en los Juegos de Río, Yusra fue una de las elegidas.

"Para mí fue un sueño. Después de todo lo que había pasado, poder participar en los Juegos y ser capaz de ser voz de millones de refugiados de todo el mundo fue increíble", explicó Mardini, que pretende seguir siendo portavoz de los refugiados.

A corto plazo tiene previsto visitar Japón, sede de los Juegos Olímpicos de 2020, para explicar su experiencia como miembro del equipo de refugiados de 2016 e intentar abogar porque en la cita en Tokio, un equipo parecido pueda participar.

"No sé lo que va a pasarme en los próximos seis meses, lo que sé es que quiero estudiar, entrenar y seguir abogando por el respeto y los derechos de los refugiados", concluyó.