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jueves 16 de febrero de 2017, 01:00

La misa, centro de la vida cristiana

Hoy meditamos el Evangelio según San Marcos 8, 27-33.

La misa es el más importante y provechoso de nuestros encuentros personales con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, pues toda la Trinidad se encuentra presente en el sacrificio eucarístico, y es el mejor modo, y el más grato a Dios, de corresponder al amor divino.

La misa es “el centro y la raíz de la vida espiritual del cristiano”. De modo semejante a como los radios de un círculo convergen, todos, en su centro, así todas nuestras acciones, nuestras palabras y pensamientos han de centrarse en el sacrificio del altar. Allí adquiere valor redentor todo lo que hacemos.

El papa Francisco a propósito del evangelio del día de hoy: “[...] El Señor les plantea directamente a sus discípulos esta pregunta: ‘Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?’. Pedro responde en nombre de todos: ‘El Cristo de Dios… Él quería proteger su identidad. Y luego comienza a dar la catequesis sobre la verdadera identidad. Y dice que el Hijo del hombre, es decir, el Mesías, debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y los escribas; y ser matado y resucitar...

Pero ellos no quieren entender y se ve cómo Pedro rechaza esto: No, ¡no, Señor! Por eso con los discípulos el Señor ‘comienza a abrir el misterio de su propia identidad’ confiándoles:

“Sí, yo soy el Hijo de Dios. Pero este es el camino: Debo ir por este camino de sufrimiento”.

Pero al Cristo redentor sin la cruz no se le puede entender. Pero los corazones de los discípulos, los corazones de la gente no estaban preparados para entenderlo: No habían entendido las profecías, no habían entendido que Él precisamente era el cordero para el sacrificio...

En la práctica nos prepara a ser los cirineos para ayudarle a llevar la cruz. De modo que nuestra vida cristiana sin esto no es cristiana. Es solamente una vida espiritual, buena. Y Jesús mismo se convierte solo en el gran profeta.

Es también un camino de perfección, pero que por sí solo no es suficiente. Porque ser cristiano es la parte de Jesús en su propia identidad, en ese misterio de la muerte y de la resurrección”.

(Frases extractadas del libro hablar con Dios de Francisco Fernández Carvajal y https://www.pildorasdefe.net/liturgia/evangelio-del-dia-profesion-de-fe-pedro-preparar-corazon)