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Política
domingo 6 de noviembre de 2016, 01:00

“La impugnación a mi candidatura tendrá un gran peso político”

El líder del Frente Guasu, ya en campaña con miras a las presidenciales, reafirma que está habilitado para el 2018. Vaticinó que si le impugnan habrá consecuencias, iguales a las ocurridas tras su salida del gobierno en el 2012.

Por Diego Barreto

dbarreto@uhora.com.py

En entrevista con ÚH, el ex presidente de la República ratificó que su candidatura a la presidencia de la República para las elecciones del 2018 no tiene inhabilidad constitucional. Cree que sus adversarios políticos buscarán argumentos "políticos y no jurídicos" para sacarlo de la carrera electoral, tal como ya empezó la ANR, que resolvió recurrir a la Corte alegando que el ex obispo está inhabilitado para la presidencia del 2018 y que realiza "una campaña engañosa". Lugo comparó el juicio político que lo sacó del gobierno en el 2012 con la situación actual, dejando entrever que si le sacan de la carrera electoral habrá consecuencias políticas. Dejó abierta la posibilidad de hablar tanto con liberales y colorados. Criticó los mandatos imperativos con que los partidos tradicionales buscan imponer disciplina a sus legisladores. Afirmó que está de acuerdo con la reforma constitucional, pero que se la impulse recién en el 2019.

–Con la enmienda para habilitar la reelección ya sepultada, ¿apoyaría una reforma para este propósito?

–La enmienda o la reforma para habilitar la reelección es un tema remanido y que siempre vuelve al tapete de la discusión ciudadana, política y parlamentaria. Ya hemos dicho los 23 senadores en plenaria que la enmienda se archiva por un año, y he afirmado claramente que la enmienda no era el camino jurídico para la reelección. Ahora se discute la reforma, pero también he afirmado que en términos de lo que dicta la Constitución, la reforma sí es necesaria y es el camino para evaluar críticamente la Carta Magna del 92. Aún así, no creo que ahora sea el momento de una reforma constitucional para el país, para la vida política, para el Parlamento.

–¿Cuándo será el momento?

–La mejor oportunidad para la reforma sería febrero, marzo o abril del 2019 y que el presidente electo asuma el compromiso con la ciudadanía de que va a impulsar la reforma constitucional en su estructura y después de una evaluación crítica. Ver cuestiones electorales e institucionales.

–La ANR emitió un mandato para obligar a sus legisladores a aprobar la reelección sea el mecanismo que fuere.

–Muy pocas veces me meto a opinar sobre internas de los partidos, pero como es un tema político que está en debate, creo que el cartismo quiere ganar tiempo porque sabe perfectamente que cuando no hay posibilidades de una enmienda existe una desbandada en la disciplina de los parlamentarios.

–¿O sea que Cartes teme quedar solo?

–Y legítimamente la gente busca nuevos grupos y espacios donde tenga cierta seguridad para su futuro político específicamente el 2018. Así, el diputado quiere ser reelecto y lo hace, el senador también, el gobernador también buscará algún espacio de participación en términos electorales.

–A sabiendas de que su candidatura podría ser impugnada como ya están analizando dentro de la ANR, ¿cómo va a manejar la campaña en ese clima?

–Hay dos grandes itinerarios y ejes para la impugnación: una es la cuestión política y otra es la cuestión jurídica. Nosotros salimos del gobierno en el 2012 por una cuestión netamente política y creo que la impugnación a mi candidatura tendrá un gran peso político. Como dice la gente, se puede discutir.

–Pero la ANR dice que usted hace campaña engañosa.

–Se puede estar a favor o no del itinerario o la legalidad de mi candidatura, pero nosotros no encontramos en la Constitución Nacional ningún punto que pueda inhabilitar la candidatura mía. Pero uno puede agarrar también una expresión en la Carta Magna, a veces forzadamente a nuestro entender.

–¿Cuál será su estrategia de campaña, respecto a lo que fue el 2008?

–Aquel eslogan con el pueblo siempre y el eslogan de ahora de la construcción de un Paraguay para todos y todas es lo que vamos ir construyendo y fortaleciendo. Nuestros encuentros ciudadanos sin exclusiones, en donde la base de todos los partidos están participando, es bastante elocuente para nosotros, pues se da un movimiento mucho mayor que lo que se dio en 2007-2008.

–¿Confía en que tendrá amplio respaldo?

–Nuestro proyecto es amplio, nacional, abarcante, global y sin exclusiones. Está viniendo desde abajo y de la participación ciudadana, porque somos de la creencia de que en democracia hay que participar y no se puede improvisar, sino discutir. Ahora que estamos por completar la gira nacional, estamos elaborando lo recogido, desde iniciativas, opiniones, sugerencias para elaborar nuestro proyecto y un material de discusión para elaborar un programa político.

–¿Cuál va a ser el mecanismo para buscar alianzas?

–Estamos afirmando en todos los sectores que si se da una alianza debe ser bajo estos ejes: la primera debe ser una alianza electoral, de la que tenemos experiencia, dado que en el 2007 se concretó una alianza electoral exitosa porque ganamos las elecciones. A esto hay que sumar una alianza programática en la que debemos estar de acuerdo. En el 2008 hubo sectores dentro del gobierno que no comulgaban totalmente con la línea política del Ejecutivo y eso fue porque no fue discutido suficientemente. Allí teníamos seis ejes programáticos que hemos recogido, como la recuperación de la soberanía energética, recuperar la institucionalidad de la República, tener un crecimiento económico con equidad social, la independencia y fortalecimiento del Poder Judicial, la reforma agraria y el sexto punto era tener unas reservas en caso de emergencia.

–¿Volvería a reeditar la alianza con el PLRA o ya descarta y esta vez lo hará solo con los colorados?

–Creo que el escenario que se dio en el 2007 a hoy es muy diferente. Hoy encontramos a los dos partidos tradicionales organizados en sus líneas internas, que uno no puede desconocer. Creo que, a pesar de que la política es realidad, idealmente se puede hacer un gran techo de convergencia de la base, del liderazgo regional de ambos partidos, parecido a lo que ocurre en nuestros encuentros ciudadanos, donde hay intendentes líderes tanto del PLRA, de la ANR y de otros partidos, como Unace y del FG. Es una experiencia que podemos conversar, discutir y disentir, pero igualmente consensuar para un proyecto país que desemboque en un programa de gobierno en el cual al menos mínimamente estemos de acuerdo, independiente al candidato.

–¿Piensa o le interesa alguna dupla de entre los nombres que ya se mencionan, como Blas Lanzoni, Mario Ferreiro o Alegre?

–No porque hasta ahora no hablamos de ninguna dupla. Creemos que tenemos que dejar esto para las prioridades de la alianza y que son alianza electoral, alianza programática y alianza de gobernabilidad.