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Mundo
domingo 13 de noviembre de 2016, 14:28

La gran coalición de Merkel busca un presidente sin asperezas electorales

Berlín, 13 nov (EFE).- La coalición de la canciller alemana, Angela Merkel, busca un sucesor para el presidente del país, Joachim Gauck, capaz de limar asperezas a un año electoral complejo y ante el que no se ha decidido aún quién luchará por el auténtico centro de poder, la Cancillería.

La decisión de Gauck, independiente y de 76 años, de no aspirar en 2017 a su reelección para un cargo que no decide el voto popular, sino la Asamblea Nacional, lanzó a las tres formaciones de Gobierno a tratar de zanjar la cuestión con el menor daño colateral posible.

Merkel, líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU); su homólogo de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), Horst Seehofer, y el del Partido Socialdemócrata (SPD), Sigmar Gabriel, se reunieron este domingo para tratar de consensuar un candidato idóneo.

Partía como favorito el ministro de Asuntos Exteriores, el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier, lo que habría sido una concesión al socio menor y, a la vez, habría dejado fuera a un eventual rival interno de Gabriel en la carrera por la Cancillería.

Steinmeier ya se enfrentó a Merkel en las generales de 2009 y, aunque su SPD cayó entonces derrotado con el peor resultado de su historia, no estaba descartado que tratara de intentarlo de nuevo, dada su notable popularidad actual entre el electorado.

Gabriel ha propuesto formalmente al titular de Exteriores como presidente, mientras que la CDU/CSU hasta ahora no ha formulado oficialmente una candidatura propia.

El líder socialdemócrata -vicecanciller y ministro de Economía- dejó la reunión a los 50 minutos de su inicio, a lo que siguió una hora después la partida de Merkel y Seehofer.

Para mañana se han convocado nuevas consultas, a escala de las ejecutivas de la CDU y la CSU por separado, a las que se trasladará lo abordado el domingo y, eventualmente, se adoptará una decisión.

Las diferencias entre los coligados son tantas y tan abiertas, que en realidad lo único que sustenta la posibilidad de un acuerdo es el interés común por liquidar la cuestión.

La elección del sucesor de Gauck tendrá lugar el 12 de febrero, fecha para la que se ha convocado a la Asamblea Federal, una cámara mixta que se reúne cada cinco años para elegir al presidente.

Estará formada por 1.260 miembros: los 630 diputados del Bundestag, la cámara baja, más el mismo número de representantes de los "Länder", incluidos 27 puestos para la emergente nueva derecha radical de Alternativa para Alemania (AfD).

El cargo de presidente de Alemania es eminentemente representativo, pero su elección se considera una ocasión para medir las fuerzas entre los partidos ante las generales de septiembre de 2017, en las que, al igual que el SPD, la CDU/CSU no ha definido quién será su candidato.

Merkel, en el poder desde 2005, mantiene abierto si optará a la reelección para el que sería su cuarto mandato, lo que se atribuye a las tensiones entre las filas conservadores en torno a su liderazgo.

La CSU ha amenazado incluso con presentar un candidato propio, por las diferencias con Merkel en la política de refugiados, lo que de ocurrir rompería la norma mantenida durante décadas por ambas formaciones de no competir entre sí.

En ese contexto de desavenencias continuadas, la candidatura presidencial de Steinmeier ha topado con la obstrucción de la CSU.

Lo mismo ha ocurrido aparentemente con la alternativa del primer ministro de Baden-Württemberg, el verde Winfried Kretschmann, cuyo nombre se barajó en los medios como "respaldado" por la canciller, pero que tampoco tenía el apoyo bávaro.

En las quinielas suenan, por la CDU, los nombres del ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, y de la de Defensa, Ursula von der Leyen, lo que implicaría renunciar al consenso con el SPD.

La reunión de hoy era el tercer intento de pactar un sucesor para Gauck, pastor protestante y disidente en tiempos de la Alemania comunista, quien accedió al cargo en 2012, tras la dimisión por sospechas de corrupción de Christian Wulff, el candidato que había llegado a la presidencia veinte meses antes, a propuesta de Merkel.

Fue el segundo presidente consecutivo de la CDU que dejaba el puesto prematuramente, ya que el anterior, Horst Köhler, también renunció, en ese caso por disonancias con la canciller.

Gemma Casadevall