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domingo 2 de abril de 2017, 01:00

“La felicidad y el dolor son las dos caras de la misma moneda”

Irma Oviedo

La escritora chilena, María del Pilar Sordo Martínez, trae en su visita al país dos presentaciones denominadas El desafío de ser feliz, basada en su libro Bienvenido dolor. El encuentro se hará el lunes 3 y martes 4 de abril, a las 20.00, en la sala de Convenciones del Banco Central del Paraguay. Las entradas están disponibles a través de Ticketea.

Una experiencia dolorosa, la muerte de su marido a causa del cáncer, la llevó a escribir el libro Bienvenido dolor; un material que investiga y busca respuestas sobre “dos caras de la misma moneda”, según lo define, qué es la felicidad y el dolor.

Pilar Sordo hablará sobre los aspectos sicológicos de la realidad, para llegar a entender la felicidad como una decisión permanente y diaria.

–¿Cuáles fueron las experiencias que la motivaron a escribir el libro Bienvenido dolor?

–Las experiencias que me motivaron son dos cosas que se juntaron, ya estaba haciendo la investigación de la felicidad en América Latina y en eso se enferma mi pareja de cáncer y fallece a los nueve meses del diagnóstico. Me pareció que había que hacer un camino que pudiera mezclar la felicidad con el dolor y empecé a estudiar ambos temas en paralelo hasta darme cuenta de que eran dos caras de la misma moneda y que después de vivir un dolor tan grande como ese, la decisión de ser feliz que es lo que concluí en el estudio de la felicidad, me permitía tener respuesta y un nivel de congruencia.

–¿Cómo se supera una etapa de dolor, sufrimiento y duelo?

–Creo que se aprende a vivir con el dolor, no creo que se supere cien por ciento. Creo que hay muchos dolores con los que uno aprende a caminar y hay días buenos, y malos. Lo importante es pasar por todas las etapas del duelo, que son la de shock, la de rabia, la de tristeza y la de reconciliación con el duelo; cuando la persona que se fue vuelve para quedarse con uno. Creo que es una experiencia que hay que transitar, mientras más rápido yo reciba el dolor y entienda que tiene un misterio y que desde ahí se ha de llevar un aprendizaje es cuando más rápido pasa también y por lo tanto más fácil me va a ser caminarlo.

–¿Cuáles son las claves para una vida feliz?

–Las claves para una vida feliz es decidirlo, es ser agradecido, es centrarse en lo que uno tiene y no en lo que le falta. Es desarrollar fuerza de voluntad para poder mantener esa decisión, es tener sentido del humor y fe, para la gente que la tiene sin duda va a ser una ayuda. Estas conclusiones no son mías, son parte del estudio de la felicidad que permitieron concluir que si uno trabaja todo esto, además tiene la honestidad de ver lo luminoso y lo oscuro que tiene cada día y utiliza un campo de lección que permita poder elegir lo que vamos a hacer con nuestros dolores y con nuestras partes luminosas, uno podría transitar por la vida con todos los dolores que la vida traiga. Esto es posible siempre teniendo conciencia de que esa decisión de ser feliz es lo que nos va a permitir poder continuar adelante con una buena disposición. Ser feliz no significa no tener problemas, significa la pelea de todos los días por esa decisión.

–¿Por qué perseguimos la felicidad y creemos que solo si llega tenemos una vida plena?

–La verdad que perseguimos la felicidad y suponemos que vamos a tener una vida plena pero estamos equivocados porque hemos mezclado felicidad con alegría y suponemos que solo vamos a ser felices cuando estemos contentos, y el perseguir la felicidad ya es un error, es colocarla fuera de uno y por lo tanto muy lejos de la posibilidad de trabajarla individualmente desde la decisión personal. Creo que las vidas plenas no existen, yo puedo tener una actitud de plenitud aun cuando estoy viviendo problemas, como puedo ser feliz y también estar profundamente triste.

–Se asume que la felicidad son solo momentos fugaces, que tras eso vienen malos momentos. Entonces, ¿qué actitud debemos tener en la vida con la felicidad y la tristeza?

–Es que cuando se asume que la felicidad son momentos fugaces es un error, porque es suponer que felicidad y alegría son sinónimos, si yo pretendo ser feliz estando siempre contenta por supuesto que va a ser imposible. Pero como yo puedo ser feliz y estar triste, puedo ser feliz y estar viviendo un duelo, objetivamente ahí se compatibiliza la posibilidad de entender que felicidad y tristeza son compatibles. Lo que no se puede mantener en el tiempo es felicidad y alegría para siempre, eso es lo que no se puede lograr hacer.

–Su conferencia se denomina Ser feliz es un desafío, ¿por qué la felicidad es un desafío?

–La felicidad no es un desafío, es una decisión, ahora para tomar esa decisión hay que tomar en cuenta todos los ingredientes mencionados para que se transforme en un desafío. Tomar una decisión en la vida, de ser fiel, de ser positivo, de no comer pan, etc. Son todos desafíos, cualquier conducta que de una u otra manera se transfiera a la voluntad, sin duda en el mundo de hoy, donde todo tiene que ser instantáneo y rápido pasa a ser un desafío, por lo tanto, el ser feliz no es solo un desafío en sí mismo sino que la decisión de ser feliz es la que se transforma en un desafío.

–Usted desmitifica la relación entre la felicidad y la alegría. Entonces, ¿qué es la felicidad?

–Lo que aparece en el estudio es que felicidad con alegría no tiene nada que ver, que hemos cometido el error de mezclar felicidad y alegría y suponer que solo vamos a ser felices cuando estemos contentos, a eso se debe toda la sociedad hedonista que hemos construido donde todo tiene que ser divertido y placentero y eso nos ha hecho muchísimo daño, por eso es que al final aparece que la felicidad es una decisión, porque tampoco tiene que ver con el tener que es otra de las grandes peleas que tenemos con respecto al concepto que hay que matarse trabajando para comprar cosas porque ahí vamos a ser más felices. Por lo tanto, al final esta decisión que va más asociada a la voluntad, la paz, la tranquilidad, es la que yo trabajo, ahora lo que si pasa es que la gente trabaja la decisión de ser feliz se ve más contenta, y se piensa o se analiza que uno es feliz porque se ve contento pero en realidad uno es feliz porque está dando la pelea, no por la falta de problemas.

–¿Es necesario hacernos amigos del dolor para llegar a la felicidad? ¿Por qué?

–Es necesario aceptar el dolor. El proceso de hacerse amigo es posterior, uno se hace amigo del dolor cuando logra rescatar los aprendizajes, antes de eso todavía da mucha rabia y da mucha impotencia el dolor y cuesta aceptarlo. Pero cuando uno logra rescatar los aprendizajes, objetivamente el dolor empieza a ser más cercano, duele menos también, por lo tanto hay un proceso de aceptación en ese sentido.