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Mundo
jueves 17 de noviembre de 2016, 07:31

La editorial Seuil pide al Museo Van Gogh un diálogo sobre su polémico cuaderno

París, 17 nov (EFE).- La editorial francesa Seuil, que este martes presentó un cuaderno con 65 dibujos atribuidos al pintor holandés Vincent Van Gogh, pidió hoy al museo del artista en Ámsterdam una reunión de expertos para dirimir la controversia surgida sobre su autoría.

"Para poner fin a esta polémica, proponemos al Museo Van Gogh organizar conjuntamente, en un plazo razonable, un debate público entre expertos", indicó la editorial en un comunicado.

El debate propuesto, en su opinión, servirá también para "esclarecer todas las condiciones en las que el Museo Van Gogh pretende ejercer un monopolio 'de facto' sobre la atribución" de sus obras.

El cuaderno en manos de la editorial contiene bosquejos en tinta que, según su versión, fueron realizados por el artista entre febrero de 1888 y mayo de 1890, apenas dos meses antes de su muerte en Francia.

La canadiense Bogomila Welsh-Ovcharov, historiadora del arte y comisaria de importantes exposiciones sobre Van Gogh, y el británico Ronald Pickvance, especialista en su periodo provenzal, validaron su autoría, pero el museo aseguró el mismo día de su presentación que eran imitaciones.

Para la institución holandesa, "no reflejan en modo alguno el desarrollo de Van Gogh como dibujante en ese momento" y están ejecutados en un tono "monótono, torpe y sin espíritu" que difiere claramente del "refinamiento característico" del pintor.

Los expertos de la editorial, que rebaten en su nota todos los argumentos del museo, denuncian que el veredicto de este se basó exclusivamente en fotografías de alta definición, en el análisis de parte de esos bosquejos y no en su totalidad, y en la ausencia de una firma en esos papeles.

Seuil cree, además, que esos dibujos reflejan la habilidad de Van Gogh para buscar nuevos medios de expresión, y evidencian que estaba familiarizado con distintos tipos de tinta, como la usada en ellos, o que, frente a los supuestos errores topográficos, a veces se interesaba más en la composición que en la "estructura arquitectónica".

La invitación al diálogo coincide con la puesta a la venta de esa obra de 288 páginas, lanzada en un primer momento en Francia, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Holanda, y posteriormente en otros países.