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Mundo
domingo 7 de agosto de 2016, 01:00

La crisis política que sufre Brasil se cuela en los Juegos Olímpicos

La escasa popularidad de los Juegos de Río entre los brasileños y la crisis política que sufre el país se tradujeron en abucheos y silbidos que se colaron en el “maracanazo olímpico”.

La división política que vive Brasil, con un presidente interino, Michel Temer, y una presidenta apartada del poder por el Congreso, Dilma Rousseff, se trasladó al Maracaná y los organizadores de los Juegos tuvieron que ser extremadamente cautelosos para evitar sorpresas que pudieran aguar la celebración.

Temer, presidente interino desde mayo, no fue mencionado al inicio de la ceremonia –como es habitual–, tras una jornada marcada por las protestas en Río y en São Paulo y la convocatoria de abucheos en su contra lanzada en las redes sociales por sus detractores, que le acusan de orquestar el “golpe” que derivó en la separación de Rousseff del poder.

Los presidentes del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, y del Comité Organizador, Carlos Arthur Nuzman, evitaron mencionar a Temer, que, de acuerdo con el protocolo, proclamó oficialmente inaugurados los Juegos.

“Después de este maravilloso espectáculo, quedan inaugurados los Juegos de la XXXI Olimpiada”, dijo Temer, que fue respondido con un contundente abucheo que sacudió el Maracaná y con gritos de “Fora Temer”. La protesta fue acallada de inmediato por la música y por una batería de fuegos artificiales que permitieron recuperar el tono festivo.

La escasa representación internacional de alto nivel en las tribunas de Maracaná fue también una señal de la distancia que han tomado los vecinos de Brasil de la guerra política interna. Antes de llegar a Maracaná, Temer se reunió con una treintena de autoridades, entre ellas cerca de 20 jefes de Estado o de Gobierno, que se encuentran en Río para asistir a los Juegos, menos de un tercio del centenar que acudieron a la inauguración de Londres 2012 o Pekín 2008.

Aunque en 2009, cuando Río de Janeiro se adjudicó la Olimpiada, Brasil presumió de los “Juegos de Suramérica”, solo los presidentes de Argentina, Mauricio Macri, y de Paraguay, Horacio Cartes, participaron en la reunión de Temer. efe