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Mundo
domingo 23 de abril de 2017, 01:00

La crisis del poschavismo en la Venezuela del 2017

Luego de la muerte de Hugo Chávez en el 2013, surgió la pregunta sobre ¿qué ocurriría en el Palacio de Miraflores después de él? El socialismo del siglo XXI estaba en duda por el antagonismo de los continuadores del proyecto: Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. A pesar de ello, a 3 años del fallecimiento de Chávez, el régimen logra mantenerse vigente, aunque cada vez con métodos más criticables y una fuerte degradación de su fuerza política, explica el analista Rodrigo Muñoz, licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile.

Venezuela pasó a ser un lugar ficticio, al que moderados y conservadores siempre encontraban motivos para atacar, y al que los socialistas o comunistas intentaban defender sin tener muy claro qué está pasando efectivamente allí, como señalara Gabriel Delacoste. El Gobierno de Maduro se transformó en la representación de los excesos del populismo, el desprecio por la democracia y el descontrol de la economía.

CHAVISMO DURO. En 2002 la oposición intentó sacar a Hugo Chávez a través de una huelga en la petrolera PDVSA, promoviendo masivas protestas en las calles e hilando la rebelión de algunos sectores militares. Ese cuadro llevó al golpe de Estado que expulsó a Chávez del poder por 2 días, tras los cuales se decantó en la organización de una mesa de diálogo con la oposición. La solución consensuada fue realizar el referéndum revocatorio de 2004, el que acabó siendo un éxito para Chávez, quien consolidó su poder y empezó a transformar al país a través de la combinación del Ejército, el aparato estatal y la industria petrolera nacionalizada que generaba ingreso de divisas.

Hoy la crisis está montada sobre la base de lo construido a partir de 2002. Los sectores que giraban en torno del liderazgo de Chávez se encuentran debilitados.

La repentina muerte de Hugo Chávez en el 2013 legó el poder a Nicolás Maduro, pero no el liderazgo. Heredó el poder, pero no el control de las masas que hoy se le alejan a raíz de la crisis económica.

A eso hay que sumar otros 2 de los elementos fundamentales con los que contaba el otrora presidente que se están esfumando: uno son los ingresos del petróleo; el otro era la masa de apoyo popular que empezó a menguar golpeada por la corrupción y la inflación que este año se espera que supere los 700%.

Las medidas implementadas desde el chavismo para poner remedio no han dado los resultados esperados. Al control de las divisas siguió una escasez de productos básicos para la vida moderna y que golpea principalmente a las masas empobrecidas que cada vez ven disminuir más sus ingresos.

A ello se suma el conflicto institucional entre el legislativo controlado por la oposición con el ejecutivo y judicial sostenido por el oficialismo. Pero habrá que ver qué sucede con la clase dirigente bolivariana y el PSUV ante el crecimiento de las disidencias internas; todo ello sin tener en cuenta que el contexto internacional también es adverso con la pérdida de aliados estratégicos en Brasil y Argentina, y que Rusia y China parecen no estar interesados en el tema.