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Mundo
miércoles 19 de octubre de 2016, 11:41

La CPI condena al exvicepresidente del Congo por intentar sobornar a testigos

La Haya, 19 oct (EFE).- La Corte Penal Internacional (CPI) declaró hoy culpable al exvicepresidente de la República Democrática del Congo (RDC) Jean-Pierre Bemba por intentar sobornar a 14 testigos claves del juicio en el que fue sentenciado a 18 años de cárcel por crímenes de guerra y de lesa humanidad.

El veredicto, que también halló culpables a cuatro colaboradores de Bemba, estableció que los acusados tuvieron diferentes niveles de participación, pero aseguró que los cinco tenían un plan común para que los testigos de la defensa hicieran declaraciones falsas en favor de Bemba a cambio de dinero.

Actualmente, Jean-Pierre Bemba ya cumple 18 años por tres crímenes de guerra y dos de lesa humanidad, y la CPI especificará próximamente qué sentencia deberá afrontar cada uno de los nuevos condenados.

Los colaboradores de Bemba condenados son Aimé Kilolo Musamba, Jean-Jacques Mangenda Kabongo, Narcisse Arido y Fidèle Babala Wandu, quienes estuvieron presentes en la sala junto al exvicepresidente y escucharon serios el veredicto, sin casi inmutarse.

Los hechos juzgados se remontan al período entre finales de 2011 y noviembre de 2013, mientras se celebraba el juicio en el que se acusaba al exvicepresidente congoleño de crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Por medio del pago de sobornos a testigos, parte del equipo de la defensa intercedió para que estos dieran ante la corte testimonios a favor del político encausado.

Los colaboradores de Bemba distribuyeron secretamente teléfonos entre algunos testigos de la defensa y usaron un lenguaje en código para hacer referencia al pago de dinero.

Por ejemplo, el abogado del político congoleño, Aimé Kilolo Musamba, entregó "entre 600 y 800 euros" y "ordenadores", concluyó el veredicto leído por el juez alemán Bertram Schmitt.

El magistrado añadió que ese letrado "dictó" a algunos de los testigos qué debían decir durante el juicio al exvicepresidente congoleño.

También "les instruyó" para que aprendieran cómo tenían que pronunciar las palabras exactas que el equipo de la defensa requería.

Mangenda Kabongo, que también formaba parte del equipo de la defensa de Bemba, hizo de enlace entre este y su abogado. Además, le sustituía cuando éste no podía enseñar a los testigos cómo responder a las preguntas durante el juicio.

Algunos de ellos recibieron instrucciones para que "mintieran a los jueces" en caso de que les preguntaran durante las vistas orales si habían recibido presiones por parte de la defensa, enfatizó el magistrado, y dijeran que no habían recibido ninguna llamada de los abogados de Bemba.

En aquel juicio, cuya sentencia se leyó en junio, Bemba fue condenado por los asesinatos, saqueos y violaciones que sus tropas del Movimiento de Liberación del Congo (MLC) habían cometido en amplias zonas de la vecina República Centroafricana.

Aquel fallo subrayó la crueldad de las tropas del MLC, que utilizaron la violación como arma de guerra, y recogió duros testimonios de víctimas, algunas de ellas menores, que llegaron a sufrir abusos de decenas de soldados.

El veredicto de hoy es un aviso por parte de la CPI, ya que se trata del primer juicio que este tribunal celebra sobre la corrupción de testigos, y la corte busca evitar que, en el futuro, otros abogados intenten saltarse la ley para defender a sus clientes.

Al terminar de leer el fallo, Schmitt hizo algunas observaciones, en las que aclaró que "este caso no era para criminalizar una legítima defensa", sino que trataba sobre "un claro comportamiento criminal" por parte de "unos pocos miembros del equipo de la defensa".

Añadió que "ningún sistema legal en el mundo puede aceptar el soborno de testigos, la inducción para que estos mientan o que reciban una ilícita instrucción".

Por ello, la CPI "manda el mensaje de que aquellos que intenten interferir en la administración de justicia de esta corte no quedarán impunes", concluyó el magistrado.

David Morales Urbaneja