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Mundo
sábado 30 de julio de 2016, 15:25

La comunidad menonita se convierte en blanco de secuestro de la guerrilla paraguaya

Asunción, 30 jul (EFE).- La comunidad menonita de Paraguay se ha convertido en el blanco de la guerrilla del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que tiene secuestrados a dos miembros de ese grupo evangélico ortodoxo, el último un menor de edad que hoy cumple tres días en cautiverio.

Integrantes de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), cuerpo fundado expresamente para combatir al EPP, reiniciaron hoy el operativo para dar con el paradero de Franz Wiebe, de 17 años, secuestrado en Río Verde, una colonia menonita de unas 500 personas ubicada en el departamento de San Pedro (norte).

El adolescente fue secuestrado junto a otro menonita, el cual fue liberado ese mismo día y con un comunicado en el que el EPP exigía el pago de 700.000 dólares por la libertad de Wiebe.

El económico es también el móvil del secuestro de Abrahan Fehrn, el colono menonita que el próximo 8 de agosto cumplirá un año cautivo del EPP, que pidió medio millón de dólares de rescate.

El secuestro de Fehrn se produjo en la colonia Manitoba, el otro asentamiento menonita en San Pedro, habitado por una comunidad que en Paraguay está presente desde comienzos del pasado siglo, principalmente en la norteña región del Chaco.

La prosperidad de esas colonias, que funcionan en régimen de cooperativa y están orientadas a las explotaciones agrícolas y ganaderas, es a la que ahora parece apuntar el EPP, fundado en 2008 y con preferencia por los secuestros económicos.

Sin embargo, el portavoz de la FTC, el mayor Raúl Pereira, dijo hoy a Efe que los Wiebe son una familia de agricultores sin la capacidad económica que el EPP les atribuye.

Recalcó que el adolescente es un peón agrícola que en el momento del secuestro estaba faenando en un campo de maíz propiedad de un propietario menonita, que posiblemente fuera el objetivo del secuestro.

"El grupo criminal va en contra de lo que propaga porque la realidad es que el muchacho es un trabajador a sueldo", dijo el militar.

No obstante, en el mismo comunicado en el que se exigieron los 700.000 dólares, el EPP calificó a Wiebe de "oligarca", y denunció que el 2,5 % de la población de Paraguay es dueña de cerca del 85 % de la tierra.

También en la misma nota, el EPP fundamentó ese secuestro en "la violación de leyes revolucionarias que prohíben la deforestación, el cultivo de soja y maíz transgénico".

Según la guerrilla, esos productos "requieren el uso indiscriminado de agrotóxicos que contaminan causes hídricos, el ambiente y mata la tierra".

Para Pereira, esas reclamaciones del EPP son "excusas" para justificar sus actividades delictivas.

"Supuestamente luchan por la clase pobre, pero lo que hacen es generar un ambiente de terror en las familias pobres", dijo Pereira.

Mientras el cautiverio de Wiebe acaba de empezar y el de Fehrn va camino de cumplir el año, a la vez que prosiguen las incógnitas sobre el secuestro más largo de todos.

Se trata del de Edelio Morínigo, secuestrado hace dos años, cuando tomaba parte en una partida de caza en el departamento de Concepción, considerado una de las zonas de influencia de la guerrilla junto al de San Pedro.

A cambio de su libertad, el EPP propuso al Gobierno la liberación de algunos guerrilleros presos, canje que fue rechazado.

Según Pereira, la estrategia de la FTC pasa por procurar la liberación de los tres secuestrados, pero sin poner en peligro sus vidas.

"Ante posibles encuentros armados, partimos de las premisas de que la vida de los secuestrados corre peligro. Esto limita nuestras acciones. No podemos caer de lleno en un enfrentamiento, porque al menor intento los van a ejecutar", dijo Pereira.

El EPP, según Pereira, se compone de unos 30 guerrilleros que contarían con el apoyo de otras 200 personas, entre familiares y allegados ideológicos, que les proporcionan apoyo logístico.