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Sucesos
lunes 11 de julio de 2016, 01:00

La ciudadanía entera está atenta, exige juicio justo y expresa apoyo

Diversas manifestaciones de reclamos de una Justicia que se ponga los pantalones se han hecho escuchar ayer en el caso de los once campesinos que están siendo juzgados por la masacre de Curuguaty.

"No es bueno que la sentencia caiga sobre esos campesinos como un rayo, por ser pobres. Ojalá Dios mueva la conciencia de los jueces y realmente se haga justicia y se dé la absolución y la libertad de los detenidos. Que así sea", oró ayer el padre Alberto Luna Pastore, provincial de la Compañía de Jesús en el Paraguay, durante su homilía en el Bañado Sur, celebrando el primer año de la visita del papa Francisco. El pasado jueves encabezó una marcha de apoyo a las madres encadenadas frente al Palacio de Justicia, de un grupo de religiosos.

Pero las voces pidiendo un juicio justo –si es posible en las condiciones en que se ha desarrollado–, provienen de distintos sectores.

La Asociación de Empresarios Cristianos del Paraguay (ADEC), en un comunicado difundido ayer, solicitó "a los responsables del proceso judicial, resguardar de forma absoluta el debido proceso y los derechos de las personas involucradas en este caso".

La Asociación recordó que existen denuncias de irregularidades que surgieron durante el proceso, "con lo cual instamos a las autoridades pertinentes a que la sentencia no deje lugar a dudas de que se ha obrado con justicia".

De acuerdo a la nota de la ADEC, el Paraguay se encuentra en una etapa de desarrollo que requiere del acompañamiento institucional del Poder Judicial. "No habrá un desarrollo sostenible si la Justicia no proyecta legitimidad ante la ciudadanía del país y la comunidad internacional", apunta. "Por tanto –concluye–, una sentencia que no responda a un debido proceso generará daños irreversibles contra la vida de compatriotas y afectará negativamente a la imagen de país serio y con instituciones sólidas que debemos proyectar para salir adelante".

CONAMURI. Por su parte, la Organización de Mujeres Campesinas e Indígenas (Conamuri) advierte de modo contundente: "El Tribunal de Sentencia se pronunciará este lunes 11 de julio sobre apenas dos dilemas: la justicia, que será la absolución de culpa y reproche de todas y todos los campesinos que están siendo procesados; o el guiño cómplice con el Ministerio Público, que formuló la acusación de homicidio doloso, invasión de inmueble y asociación criminal, para pedir condenas de entre 5 y 40 años sin haber asomado ni un solo instrumento probatorio, que no fuera traído de los pelos y basado en un libreto mal construido por personajes que sirven a los detentores del poder fáctico en el Paraguay".