4 de diciembre
Domingo
Mayormente despejado
19°
30°
Lunes
Mayormente despejado
21°
34°
Martes
Parcialmente nublado
23°
33°
Miércoles
Mayormente nublado
23°
32°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
País
lunes 4 de julio de 2016, 01:00

La bandera del Marzo Paraguayo

El viernes 26 de marzo de 1999, en pleno Marzo Paraguayo, me pidieron una misa en la plaza. En diez minutos se buscaron el altar, los ornamentos y el coro. Y sobre la tarima que había, mirando al Cabildo, comencé la Eucaristía con más de mil personas.

Al acabar las lecturas sentí un revuelo. Me llevaban una gran bandera paraguaya de muchos metros de longitud. Fue pasando con las manos sobre las cabezas de todos hasta ponerla en la fachada del Cabildo. Después de la misa la colgamos de una de las torres de la Catedral. Más tarde la guardaría como recuerdo de aquella gesta en la que nos libramos de una dictadura.

Han pasado 17 años y ahora esta bandera recorrerá el miércoles 6 las calles de Asunción, desde el Panteón hasta el Palacio de Justicia.

Resulta que hoy lunes 4 comienza una semana que puede ser decisiva en la causa contra los campesinos inocentes presos por la masacre de Curuguaty en Marina Cué.

Esta semana tal vez acabe este juicio que ha durado cuatro años y para el que la fiscalía pide penas, de la cuales alguna es la mayor en el Paraguay moderno.

Se les acusa de invadir tierras privadas, lo cual no es verdad. Solamente entraron en tierras del Estado estando en tratativas con el Indert para poseerlas.

Se les acusa de asesinato doloso agravado, lo cual no es verdad. Sus escopetas de caza no fueron disparadas y tanto campesinos como policías murieron por balas de potente calibre de la FOPE y GEO.

Se les acusa de formar asociación ilícita para delinquir. Formaron una comisión de vecinos para obtener tierras del Indert.

Por todo esto son inocentes y el miércoles 6, a las nueve de la mañana, nos citamos ante el Panteón de los Héroes para recorrer Asunción con la bandera del Marzo Paraguayo proclamando su inocencia hasta el Palacio de Justicia.