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Mundo
viernes 16 de septiembre de 2016, 07:50

Knudsen se convierte en la Erin Brockovich francesa para abrir San Sebastián

San Sebastián (España), 16 sep (EFE).- Sidse Babett Knudsen, la actriz que enamoró a los espectadores por la serie de televisión "Borgen", se ha convertido en "la 'Erin Brockovich' francesa" en "La doctora de Brest", la película que inaugura hoy el 64 Festival de Cine de San Sebastián (norte de España).

Basado en hechos reales, la película, dirigida por la francesa Emmanuelle Bercot, cuenta una historia real ocurrida en 2009, la de la doctora Irene Fracho, una neumóloga "de provincias", explica Bercot a Efe, que denunció un escándalo farmacéutico que causó decenas de muertos.

En el hospital de la localidad francesa de Brest, esta neumóloga descubrió una conexión directa entre una serie de muertes poco claras y un medicamento aprobado por el estado.

Una película que compite por la Concha de Oro y para la que Knudsen contó con la ayuda de la propia Fracho, que le puso al día de todos los detalles del caso, como un torrente.

"Es hiperactiva, contesta teléfonos, habla contigo, atiende al ministro, llora un poco, se ríe, todo a la vez; es muy emocional, es un gran personaje, no se puede uno inventar a esta mujer, es demasiado", explica la actriz danesa que, sorprendentemente, gesticula tanto como habla: "Es que mi madre es medio italiana, por eso necesito mucho espacio para mover las manos", se ríe.

Knudsen y Bercot llegan a la entrevista horas antes de la inauguración, vestidas ambas de manera informal, con la cara lavada y muy positivas a pesar de la paliza: vienen de Toronto -donde la película se ha presentado en una sesión especial-, vía Francia donde la huelga de controladores las ha tenido retenidas más tiempo del deseado.

Pero están encantadas de estar en San Sebastián y más aún de que su película sea la encargada de inaugurar esta edición. "Es un privilegio del que estoy muy orgullosa", asegura la directora al saber que, en las 64 ediciones del certamen, es la primera realizadora que lo abre.

"Las mujeres somos menos estadísticamente", apunta como posible explicación a la escasez de mujeres en los festivales, para añadir enseguida que ella "nunca" ha sufrido por ser mujer directora, sino al contrario. "Me han reforzado. Creo que cada vez más, ser mujer es un punto positivo, más que una debilidad", asegura.

Pero en su película la protagonista es una mujer que sí que tiene que luchar contra el sistema.

"A Fracho le costó muchísimo que le hicieran caso, la despreciaban no solo por ser mujer, sino por que viste cazadora y botas; es una paleta. Está claro que si este escándalo lo saca a la luz un estudiante parisino, con traje y pelo gris, habría sido distinto", dice Bercot.

Y, aconsejada por Caterine Deneuve, Bercot le dio la cara y el cuerpo de Fracho a una danesa que habla francés desde los 18 años.

"Lo que me interesa es interpretar personajes donde me gustaría verme a mi misma y me encanta ser heroína, aunque sea como ésta, tan poco cool, tan poco sexy, tan humana. Me ha encantado hacer este papel, debería haber más papeles así", señala Knudsen.

De su experiencia en "Borgen", la serie que le ha dado fama mundial y donde interpretaba a una primera ministra que hacía filigranas para conformar un gobierno en minoría, afirma que le ha cambiado su modo de ver a los políticos, pero que "de ninguna manera" haría ese trabajo.

Por eso se escabulle al saber que España lleva meses sin gobierno y no se le ocurre ningún consejo para echar una mano. "Salvo que lo escriba el guionista, yo no tengo nada que decir. Flirtear con la política no es lo mío para nada".

"La doctora de Brest" será proyectada esta noche tras la gala de inauguración de un festival al que tanto su directora como su protagonista estaban deseando asistir.

Knudsen asegura que "todo el mundo" le había dicho que se lo iba a pasar "muy bien" porque "es un festival de cine "de verdad" y se come de maravilla", afirma mientras oculta el estómago con sus manos.

"Cine y comida", lo que más le puede gustar a esta morena de ojos azules, nada fríos, sino todo lo contrario, y un detalle muy importante para que pudiera convertirse en la doctora Irene Fracho.