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Nacional
sábado 6 de agosto de 2016, 10:46

Intendente acribillado temía a la mafia instalada en asentamientos

El intendente asesinado de Bella Vista Norte, Miguel Louteiro Etcheverría, comentaba hace cinco años sobre asentamientos tomados por la mafia fronteriza en el departamento de Amambay. Sin embargo, evitó entrar en detalles porque se trataba de personas poderosas y no quería convertirse en mártir.
Más de 20 disparos de arma de fuego recibió en la tarde de este viernes el intendente de Bella Vista Norte, Miguel Louteiro Etcheverría, en un camino vecinal de la compañía San Lorenzo, distante a 40 kilómetros de la ciudad.

El jefe comunal estaba acompañado de al menos 15 pobladores, verificando la reparación de un puente de madera. El atacante es un sicario que estaba acompañado por un cómplice en una motocicleta, según testigos.

Hace cinco años, en una entrevista del diario Última Hora, el mismo intendente ya hablaba sobre los peligros existentes en la zona fronteriza, y sobre todo, en los asentamientos ocupados y que estaban dominados por la mafia.

Se refería específicamente a personas que se adueñaron de tierras destinadas a la reforma agraria, dentro de las 220.000 hectáreas expropiadas al empresario Roberto Antebi en el año 1995, en los departamentos de Amambay y Concepción.

Mencionaba en aquel entonces que, además de varios dirigentes políticos, comerciantes y empresarios paraguayos que adquirieron derecheras (ocupaciones) para establecer sus estancias ganaderas, también se produjo una verdadera invasión de ciudadanos brasileños adinerados, que han ido presionando a los campesinos para que les vendan sus ocupaciones.

En la nota lamentaba que los labriegos no tenían otra opción que vender esas tierras porque eran presionados, no tenían respuestas por parte del Gobierno y vivían en la miseria. En Bella Vista Norte están instalados cuatro asentamientos establecidos en las tierras de Antebi Cué: Rinconada, Nueva Esperanza, San Pedro y San Isidro.

MAFIA. Una de las mayores preocupaciones de Miguel Louteiro Etcheverría era que gran parte de los asentamientos se convirtieron en territorios dominados por la mafia fronteriza. Si bien nunca quiso entrar en detalles ante el temor a represalias, aseguró que las autoridades del Indert y del Gobierno tenían conocimiento de esa situación.

"Aquí se fue instalando una situación muy difícil de manejar. Yo prefiero no meterme. Hay gente muy poderosa, gente de Ponta Porá. Aquí rige la ley de la frontera, ya hubo muertes. Yo no quiero andar con varios guardaespaldas. De qué sirve que te consideren el mártir de Antebi Cué. No vale la pena", expresaba el líder comunal al recordar un atentado que había sufrido en el año 2010 el actual presidente del Congreso, Roberto Acevedo.

Hablaba sobre la inexistencia de proyectos serios para la reforma agraria para sacar adelante a los campesinos y evitar que las tierras destinadas al efecto sean nuevamente vendidas.

"Ahora dicen que quieren recuperar algunas tierras, pero no servirá de nada si no hay una voluntad firme del Gobierno de imponer la ley y la presencia del Estado. No sirve de nada tirar a los campesinos en una tierra, con una azada. De qué van a vivir. En cinco años van a vender todo otra vez. Esa no es la solución", aseguraba.

HIPÓTESIS. Antes de ser acribillado, el intendente se encontraba en su camioneta Toyota Hilux, en compañía de su amigo y colaborador Celso Carvallo, quien también fue ejecutado. Según una de las hipótesis de los investigadores, el acompañante es el que tenía amenazas de muerte y se sospecha de que podría tratarse de un ajuste de cuentas.

Louteiro se encontraba con los pobladores de la zona cuando llegaron los sicarios, quienes le hablaron en guaraní, para luego descargar una pistola 9 mm primeramente sobre Carvallo.

En ese momento, el intendente trató escapar tirándose al arroyo; sin embargo, el sicario, sin ruborizarse, recargó su cartucho y luego lo descargó contra la humanidad del titular de la comuna.