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miércoles 27 de julio de 2016, 01:00

Instituciones condenadas en Curuguaty

Mostramos la culpabilidad de los que ayudaron en una condena tan injusta como la dada por el Tribunal de Sentencia a los campesinos inocentes de Curuguaty. Es la opinión pública que los condena por sus mentiras a algunos diarios, canales de TV y radios. En vísperas de la sentencia pareciera que se habían vendido a la Fiscalía dándoles preferencia a sus acusaciones en un intento de crear confusión en nuestro pueblo.

También la opinión pública va conociendo y rechazando actitudes en senadores y diputados que contradicen la representación que recibieron del pueblo soberano. La masacre de Curuguaty tuvo su inicio en la carta del diputado Tuma al juez de Curuguaty pidiendo la expulsión de los campesinos de Marina Cué y en el documento enviado por el senador Efraín Alegre, presidente de la comisión bicameral en las vacaciones de enero del 2012 al ministro del Interior exigiendo lo mismo. Esperamos de ambos palabras de excusas.

Diputados aprobó, no sabemos por qué, si no hubo coima, el regalo de Marina Cué por parte de la familia Riquelme para convertirla en reserva natural privada, con exclusión de ser entregada a los campesinos. Algo absurdo, porque nadie puede donar lo que no le pertenece y los Riquelme no tienen ningún título de posesión sobre Marina Cué. Senado votó en contra, gracias a la mayoría de la ANR, para formarse una comisión que investigara lo que ocurrió de verdad en Marina Cué. ¿Fue por orden superior del Ejecutivo?

En ambas decisiones ni Senado ni Diputados supieron representar el sentir del pueblo. De más está decir que los cuatro fiscales de la causa y el fiscal general del Estado fueron culpables por las irregularidades que cometieron.

En cuanto al Tribunal de Sentencia estuvieron sometidos a la Fiscalía como cumpliendo una misión obligada. Ahora deben de ser ellos los justamente condenados y los campesinos, puestos en libertad.