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sábado 9 de julio de 2016, 01:00

Insisto en la partipación del pueblo

Estamos en la espera de que el lunes, a las 13.00, en el Palacio de Justicia, Sala segunda de los juicios orales, el Tribunal de Sentencia dicte la absolución o condena de los 11 presos por la masacre de Curuguaty.

Los abogados cumplieron muy bien su defensa, la ONU ha avisado de parcialidad al Gobierno exigiendo respuesta y una gran parte de la población ha apoyado a los campesinos que juzgamos inocentes.

Pero todo esto, no basta. Este juicio de Curuguaty más que jurídico es un juicio político.

La Fiscalía se sintió fuerte y aumentó al máximo las peticiones de condena (40, 29 y 25 años) porque está apoyada por los tres poderes del Estado y estos, a su vez, exigidos por los “amos” del Paraguay: sojeros, ganaderos, multinacionales, narcos, etc... que quieren una ejemplar condena que, por miedo, acabe para siempre con las entradas a las tierra fiscales que usufructúan los latifundistas.

Los siete abogados han demostrado la inocencia de los campesinos presos y quienes les acompañamos queremos “Absolución, ya”. Pero al Estado y a sus servidores de los tres poderes esto no les importa en un juicio político, si siguen todavía millones de paraguayos indiferentes, en diversos grados, a esta causa.

Si la sentencia se confirma y no son declarados todos inocentes, vendrán impunemente muchas masacres más hasta que el pueblo del Paraguay, nosotros políticamente nulos, les dejemos tranquilos en sus negocios. Esto ya ocurrió en México, y ahora no tiene remedio.

Pero nosotros todavía estamos a tiempo. Sábado, domingo y lunes llenemos la plaza del Palacio de Justicia con visitas al campamento de los familiares de las víctimas y presos.

Repito: Como sacerdote hago especialmente un llamado a todas las Iglesias (católica, luterana, ortodoxa, anglicana, evangelistas, etc.) todos somos seguidores de Jesús, cuya causa es la paz y la justicia para todos, comenzando por los más empobrecidos.