Martes|30|DICIEMBRE|2008 - laura-morel@uhora.com.py Hace poco más de dos meses el Comité Olímpico Paraguayo (COP) firmó un contrato con la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), cediéndole 20 hectáreas del Parque de la República (Ñu Guazú) para la construcción de canchas de fútbol que serán destinadas a las divisiones inferiores. Ya en aquella oportunidad, al conocer la noticia, me había hecho la siguiente pregunta: ¿Qué necesidad urgente puede tener la APF, frente a todas las asociaciones y federaciones afiliadas al COP, de recibir semejante ayuda? Es sabido que las asociaciones y federaciones de los "mal llamados deportes menores", como bien diría el compañero Pedrito García, viven deambulando por predios, clubes y parques en busca de un lugar en donde sus atletas puedan entrenar. Pero ante esta realidad, el COP prefiere hacer la vista gorda y ceder parte de su predio a una de las asociaciones que más dinero mueve en nuestro país. Mucho ya se dijo, en los acostumbrados resúmenes deportivos que se publican en esta época del año, que en cuanto a deportes menores el balance final no fue bueno. Y tienen razón, a los Juegos Olímpicos de Pekín fuimos gracias a invitaciones y el nombre de Paraguay estuvo en lo más alto únicamente a consecuencia de la belleza de la jabalinista Leryn Franco y el supuesto romance que mantuvo con el tenista Novak Djokovic. Por supuesto, al regresar, nuestros atletas no recibieron más que reprimendas por parte del presidente del COP, Ramón Zubizarreta, quien adujo que se gastó "mucho dinero" por ellos y "fueron decepcionantes". Pero, ¿Qué es decepcionante en realidad? ¿Qué nuestros atletas den la cara por el país aún sabiendo que no tienen una preparación de primer nivel o que el COP priorice el "amiguismo" a la hora de construir la "Ciudad Deportiva" que prometió hace tres años? Porque esa es la realidad y sería absurdo dar tantas vueltas buscando una explicación. Veinte hectáreas para una asociación (que incluso contará con el apoyo de la Conmebol en la construcción de un campo de césped sintético), mientras la mayoría de las federaciones se debate entre la falta de infraestructura y los reclamos que nunca reciben respuesta. Es que ni siquiera la Secretaría Nacional de Deportes (entidad rectora del deporte en el Paraguay), que con el nuevo gobierno había prometido intervenir en algunas denuncias hechas contra el COP (como presuntos malos manejos con la delegación que viajó a Pekín: 31 personas, de los cuales solo 7 eran atletas y sin médico, según la Confederación Paraguaya de Deportes), hasta ahora dio señales del promocionado "cambio". Y así cerramos otro año en el que la APF brinda por una albirroja líder de las eliminatorias para Sudáfrica, mientras las demás federaciones se lamentan el haber "fracasado" en el intento de ofrecer a sus talentosos atletas la posibilidad de una mejor preparación. Y sé que será DEMASIADO pedir, pero me encantaría que allá por diciembre del 2009 la prensa deportiva de nuestro país realice un análisis en donde el balance sea más que satisfactorio para los "mal llamados deportes menores". Y que la promesa hecha por Zubizarreta hace tres años, de construir la "Ciudad Deportiva", finalmente se haga realidad. |