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lunes 14 de noviembre de 2016, 01:00

Hillary no era solución y Trump, tampoco

Ni soy un crédulo ante las encuestas (he sospechado que algunas son fraguadas) ni las rechazo de plano (admito las muchas veces que aciertan). Pero los casos en Colombia, referente a la paz con las FARC, y el más reciente en los EEUU, con el triunfo electoral de Trump, me hacen pensar.

Hablemos hoy de esto último. Parece que fue un verdadero sismo: ninguno de los grandes diarios norteamericanos tenía preparado ningún título, foto o artículo con Donald Trump como presidente.

Y no empleo esta palabra de sismo, en el sentido peyorativo que fue lo que más se les ocurrió a los periodistas al pensar en los problemas que un hombre nuevo en política y descontrolado en sus palabras iba a crear en los EEUU.

Hablo de sismo en la incapacidad que tantos talentos tuvieron en periodismo y encuestas, para descubrir lo que verdaderamente una mayoría del pueblo norteamericano pensaba y de qué manera Trump respondió a ellos.

El pueblo norteamericano ha dejado al descubierto una doble fractura dentro del sistema; por una parte, los que votaron a Hillary y por la otra, los de Trump. ¿Diferencias?

El modelo de Hillary era el neoliberal con fabricantes de armas, multinacionales, fondos buitres, tratados internacionales, etcétera.

Y el de Trump plantea, dentro del sistema, la ruptura con el modelo mundial depredativo, donde el 1% de la población concentra el 99% de los bienes y dice que hay que acabar con esto.

A todo hay que añadir un tercer modelo, el de Sanders. Este sí rompe con el sistema. Existe una crisis social que se muestra públicamente con manifestaciones contra la elección de Trump.

Estos temas serán noticia ampliada en muchos días.

También el de su posible repercusión hacia nuestra América Latina.

Trump lo mostrará en cómo actúe respecto a Venezuela, Cuba, y los gobiernos progresistas de Ecuador, Bolivia y Nicaragua.